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TRADICIÓN. "chigualo", evento navideño de raíces manabitas

versos para el niño Dios

Jueves 16 Diciembre 2010 | 00:00

El "chigualo", una escenificación manabita en torno a la Navidad, tiene una tradición de espiritualidad que viene de siglos, entroncándose el legado español con el nativo.

 

En la reunión que tenía lugar en una casa de la comarca, por cerca de cuarenta días se cantaban alabanzas al Niño Dios. El "chigualo" tenía lugar entre el 25 de diciembre, día de Navidad, y el 2 de febrero, "día de las Candelarias".
Para esta "puesta en escena", alrededor del "altar" ubicado en la sala, se reunían los asistentes ante la imagen del Niño Dios para cantar, iniciando con un verso que decía la dueña de casa: "Buenas noches Niño/buenas noches le estoy dando/con este versito/lo estoy saludando". Si la dueña de casa no cantaba, uno de los presentes decía: "Niñito bonito/diga la verdad/si la dueña de casa/le ha cantado ya". Y si los "padrinos" tampoco habían cantado, se dedicaban estos versos:  "Niño, sus padrinos/no quieren cantar/porque de pobreza/se viste el altar." Y otros estribillos: "La flor de caña/es de color tierno/cantemos al Niño/todito el invierno".

 Desde la noche. Y si se quiere saber más de la tradición, las reuniones comenzaban a partir de las ocho de la noche. Durante una hora se cantaban alabanzas al Niño Dios y luego se pedía autorización en verso al dueño o dueña de casa para comenzar el "chigualo" (juegos y aún comida), y se contestaba también en verso. <