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La batalla de Balsamaragua

En el parque Eloy Alfaro de Portoviejo reposan varios restos del buque Alajuela. En Jaramijó sólo hay un parque en honor a la gesta de Eloy Alfaro

Foto:
JARAMIJÓ

La batalla de Balsamaragua

Miércoles 06 Diciembre 2006 | 19:59

Las playas de Jaramijó fueron el escenario de la batalla de Balsamaragua que libró el montecristense y ex Presidente de la República, Eloy Alfaro Delgado, el 6 de diciembre de 1884, contra los conservadores que gobernaban el país.

Hoy se conmemoran 122 años de la gesta del liberalismo que ocurrió entre las playas del cantón Jaramijó y la parroquia rural de Portoviejo, Crucita. La madrugada del 5 de diciembre de 1884 los barcos de los conservadores anclaron en la punta de Charapotó con la finalidad de desembarcar tropas y tomar la plaza de los rebeldes liberales por asalto. Protegidos por la oscuridad, en el anochecer, los manabitas que se movilizaban en el barco Pichincha o Alajuela, estaban preparados para la batalla naval. Eloy Alfaro, al divisar el barco Santa Lucía, ordenó embestirlo. Pero los enemigos rehusaron con alejarse de los liberales; su destino era Manta. Los liberales los siguieron y al alcanzarlos arremetieron contra el enemigo, quienes aprovecharon para subirse en el Alajuela y así dar inicio a la lucha entre los hombres liberales y los gobernantes. La tripulación del Alajuela se componía de 72 personas: 32 comandantes con marineros, 37 voluntarios y tres ayudantes que eran los capitanes Solórzano, Plaza y Álvarez. “Los cadáveres y los heridos imposibilitaban el tráfico por la cubierta, de suyo reducida, con los aparatos de blindaje y trincheras. Pensar en sostener perpetuamente el combate, nosotros con rifle y el enemigo con cañones superiores, era una insensatez” indica el libro 100 facetas liberales de Dumar Iglesia Mata. “Virtualmente, el Pichincha estaba perdido y para evitar que cayera en poder del enemigo, no me quedaba otro recurso que destruirlo: mandé a incendiarlo; y para salvar, si era posible, a mis denodados compañeros sobrevivientes, di orden de poner proa a la playa”, señala. La desigual batalla naval la habían perdido los liberales, pero Alfaro prefirió morir antes que rendirse al enemigo. Prendió fuego a su maltrecho navío cuyo timón apenas pudo responder y lo lanzó a la orilla. La mayoría de los sobrevivientes se arrojaron al mar y llegaron desfallecientes a la playa de Balsamaragua. Eloy Alfaro se salvó porque prendido de un barril nadó hasta las playas de Jaramijó. Alfaro y su gente, después de la batalla, se escondieron en la hacienda de propiedad de Antonio Aveiga Chica. Compró barco Mediante la generosa mediación de algunos amigos, Eloy Alfaro compró el vapor mercante Alajuela, que hacia el servicio de cabotaje en las costas de Panamá. Eventos desde hoy Estudiantes, profesores y grupos liberales de Jaramijó participarán hoy a las 09h00 de un pregón que se realizará en el parque A la Libertad, calle 6 de Diciembre y Galo Plaza.