Actualizado hace: 7 horas 4 minutos
El Doctor Plutarco García Saltos
El Doctor Plutarco García Saltos
Por: Armando Flor Sacoto

Viernes 02 Julio 2010 | 00:00

Mañana habrá homenajes. Hoy está en el paraíso bajo un árbol frondoso y florido que tiene flores amarantinas, hablando de lo amarillo, del mar y de sus ríos.

De lo que tiene de bello y misteriosa la campiña manabita, del despertar de sus pájaros y sus flores, de ese misterio del canto y el perfume que a lo mejor le va a ser falta en el cielo.
Se le acabó la vida y su alma anda buscando el camino que Dios le tiene señalado.
Un cuerpo horizontal que no puede recoger las caudalosas e inconsolables lágrimas de su mujer, de sus hijos, de familiares y amigos.
Se le acabó el orgullo, sus virtudes y sus honores bien merecidos. Pero servirán a los que quieren abrillantar sus palabras en las conversaciones.
Se perdió un lugar de los nacimientos de palabras hermosas y del reclamo enardecido para la presencia de la justicia y del buen uso del derecho y de las leyes honradas del hombre de Dios. Seguirá buscando la moral abstracta que no existe pero era una razón profunda para su vivir.
Le tocaba jugar a los seres extraviados y sabía que como juez del bien y del mal, en muchas ocasiones tenía que consumirse entre la confusión y la incertidumbre, que son los espacios que atormentan a los abogados.
La muerte implacable se lo lleva, pero siente también pena, porque se va arrancando de la vida a un hombre bueno y la misma muerte llora por su injusta determinación.
Este era Plutarco García Saltos, un hombre que pedía la palabra para darle lo que tienen encendidas las primaveras florecidas. Hombre de buena lectura, amante de la paz perfumada que tenían los viejos caminos manabitas.
Hombre de amistad tan sincera que bien podía caminar, no de la mano, pero si detrás de él cantando, Yo cultivo una rosa blanca............. del inmortal José Martín.
Cuando termino de escribir, unas lágrimas han descendido sin darme cuenta, es la profunda tristeza que me conmueve y trata de consolarse con la certeza que Dios solo persigue a las almas buenas.

  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala

Recomendadas para ti: