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Perú
Los cultivos de coca crecen en Perú a un ritmo cada vez mayor

La extensión de los cultivos de coca en Perú creció en 2009 un 6,8% con respecto al año anterior, hasta totalizar 59.900 hectáreas, que mantienen al país como segundo productor mundial de coca y de cocaína, según el último informe oficial dado hoy a conocer hoy.

Martes 22 Junio 2010 | 10:02



El informe, presentado por Flavio Mirella, representante para Perú y Ecuador de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC, siglas en inglés) y el "zar" antidroga peruano, Rómulo Pizarro, destacó que este incremento es el más elevado en los últimos cuatro años.

La coca se encuentra ahora cultivada en 13 zonas, casi todas de la selva baja, y sólo en una de ellas, el Alto Huallaga (norte del país), registra un retroceso (de un modesto 2%), gracias al éxito de las decididas políticas de erradicación y sustitución de cultivos.

Cada día se plantan diez nuevas hectáreas de coca en el país, y según el informe hay un neto "mejoramiento tecnológico" que ha hecho que, gracias al uso generalizado de insumos químicos, se haya pasado en pocos años de las 40.000 plantas/hectárea a las 60-70.000 en 2008, y ahora "los rendimientos actuales habrían sobrepasado esos valores".

Pizarro recordó que 22 millones de insumos químicos -keroseno, ácido sulfúrico, acetona, alcohol industrial, carbonato de sodio y ácido clorhídrico, todos necesarios para la transformación de la coca en cocaína- se vierten cada año a la tierra y los ríos, y son responsables de la deforestación de 2,5 millones de hectáreas de bosque peruano.

Se consideraba tradicionalmente que la cantidad de coca peruana se traducía en una producción de 302 toneladas de cocaína, pero el informe no recoge este año esa cifra por estar reevaluándose, ya que se sospecha que los grupos de narcotraficantes poseen ahora una mayor "eficacia de extracción".

Pizarro sí indicó que la cocaína que se produce en el país tiene un valor final de 20.000 millones de dólares anuales, lo que ayuda a entender por qué "el narcotráfico es una de las corporaciones más grandes del mundo".

Los dos responsables antidrogas reconocieron que, junto a la elaboración del clorhidrato de cocaína en las mismas granjas donde se planta y se cosecha la hoja, se detectan cada vez con más frecuencia cargamentos de pasta básica que llegan a Lima para ser procesadas en la costa peruana o exportadas a Ecuador, donde el hallazgo de laboratorios de procesado va en aumento.

Pese al claro avance de los cultivos y su extensión en valles donde se había erradicado en su totalidad (Aguaytía) o nunca había existido (junto a la frontera con Colombia), Mirella recordó que las cifras actuales siguen siendo mucho mejores que las 140.000 hectáreas que llegó a tener el Perú en los años ochenta, y permiten tener cierto optimismo.

Pizarro insistió en que cada vez son más los campesinos que comprenden que "el narcotráfico hace pobres a los más pobres", no sólo porque no sacan grandes beneficios de sus granjas, sino porque en las zonas cocaleras se dejan de cultivar otros productos de primera necesidad y éstos suben hasta precios desorbitados.

El Estado peruano ha jugado todas sus cartas en el llamado "modelo San Martín" que desde 2005 aplica en el Alto Huallaga y que consiste en combinar la erradicación de hoja de coca con la sustitución por cultivos de exportación (cacao y café, principalmente) y con el fomento del asociacionismo.

"Queremos pasar del modelo asistencialista al modelo del agricultor-empresario", dijo Pizarro, quien subrayó que en ese valle se ha generalizado la convicción de que es conveniente y también rentable (gracias a los altos precios del cacao y el café) "pasar de la cultura de lo ilícito a lo lícito".

Sin embargo, Pizarro se quejó de que la cooperación internacional, y principalmente de la Unión Europea y de Estados Unidos, no ha dejado de disminuir en los últimos años, al punto de que el presupuesto que Perú dedica a luchar contra este flagelo (unos 400 millones de dólares anuales) apenas cubre el hueco dejado por esa menor colaboración internacional.

Según las cifras de UNODC, Perú concentra un 37% de la producción de hoja de coca del mundo, pisando los talones a Colombia (43%) y por delante de Bolivia (20%), y son muchos los especialistas que pronostican que en un futuro próximo Perú desplazará a Colombia si EEUU sigue firmemente aliado al gobierno de Bogotá en su lucha antidrogas.

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