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Portoviejo
Huyó de la violencia en su país y halló la cárcel en Ecuador

Aleyda Zambrano huyó hace dos meses de la violencia en su país, Colombia, sin embargo en Ecuador se encontró con algo peor o igual, la cárcel. Ella fue detenida cuando cayó una banda de colombianos en un banco en Chone

Lunes 21 Junio 2010 | 21:09

Esta mujer de 27 años y de ojos claros, ocupa una de las nueve celdas en el Centro Femenino Portoviejo desde hace un mes tres días. A ella la capturaron en Chone el 17 de mayo.
Esta madre de tres hijos, el último, un bebé de seis meses y quien también está en la prisión, vive un drama.
Ella cuenta que hace tres meses toda la familia de su esposo fue asesinada en Colombia. Por ser el único sobreviviente, su cónyuge y ella decidieron inmediatamente venir a Ecuador en busca de refugio.
Desde entonces se radicaron en Quito, mientras realizaban el trámite.
Inesperado suceso

Sin embargo, las diligencias, al igual que sus sueños, se truncaron cuando por pedido de un conocido viajó hasta Chone a realizar un favor, sacar una cuenta bancaria.
Ese día una banda de antisociales operaba en el banco, intentaba despojar de 9 mil dólares a un empleado de Orve Hogar, informó la policía. Aleyda Zambrano comentó que ella estaba en la fila, ajena a lo que sucedía, cuando un guardia de seguridad se acercó y le dijo a la policía “esta mujer también es colombiana, deténganla”, como en efecto sucedió.
“Al enterarse mi esposo, no lo podía creer, fui apresada siendo inocente, por tener el acento colombiano y hacer un favor a un conocido", dijo.
Agregó la mujer que su pareja trabaja en Quito en un taller de mecánica, y que no tiene dinero para contratar un abogado.
Dolor en cuatro paredes
Un jurista contratado por el Estado es quien defiende a esta mujer, recluida por el delito de asociación ilícita; ella asegura que es inocente y que ni siquiera conocía a las personas con las que la detuvieron, tres de ellas también mujeres, quienes ahora se han convertido en compañeras de pabellón.
Aleyda quiere salir cuanto antes de la cárcel para volver a Colombia, "allá había violencia, pero al menos era libre", señala, mientras se limpia las lágrimas que caen y que mojan la camiseta que lucía.
En la minúscula celda donde habita no sólo están algunas de sus pertenencias, sino también los pañales, el biberón y la ropa de su bebé de seis meses, Gian Luigi, el pequeño es el mimado de la cárcel, cuando se enferma, la coordinadora del Centro es quien lo lleva al hospital. Además, el pasado 12 de junio, Día de los Reclusos, monseñor Lorenzo Voltolini lo bautizó y no
faltaron las fotografías.
Su madre aspira que él nunca se entere que antes de caminar y sin haber delinquido, ya pagaba una pena en prisión.
Hijas en el vecino país
Otra preocupación para esta mujer son sus dos niñas, de 11 y 4 años de edad, quienes están en la ciudad de Pereira, bajo el cuidado de un tío.
Ellas me preguntan por qué ya no las llamo como antes, y no me queda otra opción que mentirles, pues no quiero que sepan que su madre está encerrada, dijo.
“No todos los colombianos somos iguales, no nos pueden juzgar igual a todos", comenta Aleyda Zambrano, quien asegura que en Ecuador ha sentido mucha discriminación sólo por ser colombiana.

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