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Manta
Carlos Ismael Cevallos: "La Policía me torturó"

Carlos Ismael Cevallos (35) vivió en carne propia el abuso policial. Asegura que cuatro gendarmes vestidos de civil lo golpearon en el entonces cuartel de Policía en Tarqui.

Viernes 18 Diciembre 2009 | 17:22

El hecho se registró en noviembre del 2007. Cevallos fue detenido mientras circulaba en una camioneta doble cabina por la vía Circunvalación.
 Los uniformados lo implicaban con una banda que se dedicaba al robo de carros y lo obligaron a decir dónde se escondían sus supuestos cómplices.
El afectado señaló que lo encerraron en un cuarto, le vendaron los ojos con papel periódico y cinta de embalaje.
“Me sentaron en una silla, todos se quedaron en silencio y después de un momento uno de ellos me pateó en el pecho y me caí hacia atrás”, sostuvo.
“En el piso me metieron agua con detergente por la boca y por la nariz. Sentía que me asfixiaba”, manifestó.
Cevallos, quien actualmente vive en Quevedo con su esposa y sus dos hijas, dijo que los uniformados lo golpeaban en el estómago, las costillas y la cara, pero con botellas de vidrio para que no le queden las huellas.
“Casi una hora después de tortura se dieron cuenta que yo no era al que buscaban y me amenazaron que si yo decía algo me iban a hacer daño”, sostuvo.
La rabia hizo que ubicara la denuncia en la Fiscalía, pero después se fue a vivir a Quevedo con su esposa. Se marchó por temor.
Denuncia. Édison Tobar, jefe encargado de la Policía de Manta, señaló que los uniformados no pueden golpear a los detenidos bajo ningún motivo.
Si una persona ha sido golpeada debe poner la denuncia en la Fiscalía y acudir a la Policía para iniciar las investigaciones sobre el uniformado.
En caso de que éste haya maltratado a una persona será sancionado de acuerdo al código de disciplina de la institución y que puede ir hasta que lo den de baja de la institución y la prisión.
El oficial dijo que los policías reciben constantes charlas sobre la manera de tratar a los capturados.
Hace un mes dos detenidos fueron presentados en rueda de prensa con golpes y heridas en el cuello.
Carlos Julio Logroño, jefe de la Policía, sostuvo en ese entonces que los detenidos intentaron escapar y hubo un forcejeo.
Según el numeral 7 del artículo 77 de la Constitución, los detenidos no pueden rendir ninguna versión sin la presencia de su abogado y en caso de que no lo tenga, un defensor público deberá defenderlo, además tiene derecho a una llamada telefónica y la obligación de permanecer en silencio.

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