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Fauna
La spondylus está en riesgo de extinción

La concha spondylus, símbolo de la belleza, prestigio y riqueza para las antiguas culturas Valdivia, Manteña y Machalilla, del sur de Manabí, está en vías de extinción. Una veda permanente impuesta por la Subsecretaría de Recursos Pesqueros (SRP) es una de las medidas inmediatas para frenar la extracción del molusco, preciado por su carne en forma de medallones.

Miércoles 21 Octubre 2009 | 17:40

La spondylus desde hace más de una década se extraía desde los mantos rocosos de los acantilados submarinos donde está adherida, especialmente ubicados en el sur de Manabí.
20 buzos, todos oriundos de Salango, un enclave marino ubicado en Puerto López, se dedicaban hasta hace 10 años a buscar en las profundidades de los pocos arrecifes de coral y el manto rocoso submarino, la preciada concha catarro (spondylus).
Uno de ellos es Rubén Baque. Vive al extremo sur de Salango. La planta baja de su casa de dos pisos la adecuó para un gabinete de belleza. Allí su esposa trabaja y ayuda en los ingresos económicos para la familia.
“El recurso spondylus se acabó, lo poco que queda son bancos de conchas juveniles, hablo de la zona desde Cantagallo, por el norte, hasta la Isla de la Plata, por el sur”, refiere el buzo y cuenta que hace tres años solicitaron a las autoridades de pesca que se imponga una veda para tratar de preservar la especie,  pero no hubo respuesta.
Baque cree que con la decisión de la SRP hay cierta esperanza para salvar a la concha que fue considerada por la cultura Manteña como manjar de los dioses.
La bióloga Mónica Fabara, quien ha realizado estudios sobre spondylus desde 2002, dice que la veda permanente es uno de los pasos para permitir que las poblaciones juveniles del molusco puedan desarrollarse.
A su juicio, la prohibición de extraer spondylus en todo el perfil costanero del Ecuador debería durar por lo menos 8 años. La mayor explotación contemporánea de spondylus se registra entre 1990 y 2000.
Fabara asegura que la carne  se vendía por quintales a los propietarios de los restaurantes de la zona. Desde entonces se convirtió en el manjar de los turistas que llegan al Parque Nacional Machalilla (PNM).
Esa explotación provocó que ahora ya no se encuentren spondylus adultos, solo juveniles, pero son una promesa para preservar la especie siempre y cuando se respete la veda. La experta sugiere que de la mano de la veda debiera llegar un control riguroso en el que participen autoridades de la Marina, SRP, los buzos y los pescadores artesanales.
Producto de la pesca exagerada de la spondylus, las tallas de las conchas se redujeron. Hasta 1995 era fácil encontrar ejemplares de 18 a 23 centímetros de diámetro, en la actualidad se hallan escasamente de entre 6 y 8 centímetros. Una concha spondylus para llegar a la edad adulta necesita 15 años.
Fabara indica que en la zona la extinción de la spondylus es general, mientras que el comercio se ha reducido en más del 80%.
Para los buzos de Salango la situación es apremiante. Isidro Parrales no saca spondylus desde hace ocho meses. “El último sitio donde había bancos de este crustáceo está en Cantagallo. Allí muchos colegas se dedicaron a sacar la carne de la concha. Desprendían la tapa superior, se llevaban la carne y luego la otra tapa que permanece adherida a la roca, cuando hay mucho sol parece un espejo en el fondo de mar. Esto aleja a los peces en esos sectores”.
Ante la veda, los buzos de Salango exponen alternativas. Baque señala que hace más de un año presentaron a las autoridades de Ambiente una propuesta para limpiar el fondo marino del PNM. “Conocemos todas las esquinas y rincones de la parte marina de la reserva, solo queremos que nos aprueben el proyecto y nos ponemos a trabajar”.
El biólogo Eduardo Rebolledo vive en Esmeraldas. Indica que en el perfil costanero de esa provincia la concha spondylus fue exterminada hace cinco años. “El último año realicé 12 inmersiones (buceo de profundidad) en algunos bajeríos de la costa esmeraldeña, solo encontré una spondylus de talla baja”.
Los buzos de Atacames y Súa vendían la carne de spondylus a los comerciantes que llegaban de Puerto López. 
Las valvas (caparazones) eran comercializadas en la frontera con Perú, en ese país existe un negocio de bisutería con base en concha spondylus.
Rebolledo es pesimista en torno al futuro de la especie. “Si existe algún banco de spondylus en las costas del país hay que preservarlo rigurosamente, caso contrario no le veo esperanzas para salvar al molusco”.

 

Fuente: Tomada del Comercio

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