Actualizado hace: 41 minutos
La voz de América
Se apagó la voz de la "Negra Sosa"

La cantante argentina Mercedes Sosa, de 74 años, falleció hoy domingo a las 5:00 en un hospital de Buenos Aires como consecuencia de una afección hepática que se complicó con problemas cardiorrespiratorios.

Domingo 04 Octubre 2009 | 12:30

Sosa, que ingresó el pasado 18 de septiembre en el hospital, estaba internada en la unidad de cuidados intensivos y desde el jueves se mantenía en coma farmacológico y con respiración asistida.
Desde que se hizo público el empeoramiento de su estado de salud, miles de admiradores colapsaron su página web oficial y el sitio abierto en la red social de internet Facebook con mensajes de reconocimiento y apoyo.
Sosa, nacida en San Miguel de Tucumán (noroeste) en 1935, fue la cantante folclórica más reconocida y premiada de Argentina.
Firme defensora de los derechos humanos, fue censurada por la dictadura militar argentina (1976-1983) y se exilió en Europa, donde prosiguió con su trabajo con grandes figuras iberoamericanas de la canción.
Su último trabajo, "Cantora", con la participación de algunos de los más reconocidos cantantes de España y América Latina, se convirtió este año en un éxito de ventas en Argentina.

 

Legado

Mercedes Sosa, conocida cariñosamente entre su público como "la Negra Sosa" y "la voz de América", creó escuela en la música argentina y se convirtió en símbolo para una generación que sufrió la dictadura militar y luchó por el restablecimiento de la democracia en el país.
Los problemas de salud de Sosa, fallecida hoy en Buenos Aires a los 74 años, venían de lejos, aunque se agravaron en los últimos meses y a mediados de septiembre tuvo que ser internada debido a un problema hepático que le afectó los riñones y se complicó con una afección cardiopulmonar.
Nacida en San Miguel de Tucumán (noroeste argentino) el 9 de julio de 1935, Sosa comenzó muy joven su carrera artística y pronto se dio a conocer por su reivindicación de las raíces culturales argentinas, su presencia imponente y el tradicional poncho que utilizaba para sus actuaciones.
Con sólo quince años ganó un concurso radiofónico con su interpretación de la zamba "Triste estoy" y que sería el inicio de una trayectoria de renovación del folclore argentino que la llevó a fundar el "Movimiento del Nuevo Cancionero" junto a Manuel Oscar Matus, con quien se casó en julio de 1957.
En 1965 se separó de Matus, participó en la grabación de un disco de Ernesto Sábato y Eduardo Falú y grabó su primer trabajo, "Canciones con fundamento".
Al año siguiente logró el primero de sus grandes éxitos "Zamba para no morir", que le abrió las puertas de Estados Unidos y Europa para su primera gira internacional, en 1967.
La década de los 70 fue decisiva en la vida de Sosa, que comenzó una relación sentimental con el compositor Pocho Mazzitelli, se introdujo de lleno en el mundo cultural argentino y avanzó en su compromiso social en contra de la represión militar que se vivía en el país.
Entre 1972 y 1977 publicó "Hasta la victoria", "Traigo un pueblo en mi voz", "A que florezca mi pueblo", "Mercedes Sosa" -en el que rescató a poetas argentinos y latinoamericanos-, trabajos con un marcado contenido de reivindicación social.
En febrero de 1978 falleció su pareja a causa de un tumor cerebral y, en octubre, el gobierno militar le prohibió cantar en lugares públicos.
Sosa se exilió en Europa, donde prosiguió su carrera musical hasta que regresó a Argentina, en diciembre de 1983, inmediatamente después de la caída de las juntas militares.
Un exilio que vivió en París y Madrid y que la cantante recordaría años después como un "golpe muy duro". Tanto, que no vendió su apartamento en la capital española hasta 1997, cuando estuvo segura de que los militares no volverían al poder en Argentina.
"Al final uno es de donde es, pese a tener casa en otro lado", admitió en una ocasión.
Su vida fue "muy hermosa pero muy triste", reconoció esta artista que se llegó a definir como "una sobreviviente de ignominias y enfermedades".
Tras su regreso a Argentina, congregó a una multitud en un concierto junto Milton Nascimento y León Gieco y su vida quedó reflejada en el documental "Será posible el Sur".
Su carrera continuó en ascenso hasta que en 1997 sufrió una grave depresión que la mantuvo varios meses en cama sin poder caminar y sin apenas comer y de la que logró salir convencida de que su misión en la vida era "unir a la gente".
"Usted no sabe lo que es ser cantante y estar permanentemente sentada viendo televisión o acostada y no salir... pero ya estoy bien, estoy en carrera de nuevo", afirmó después con optimismo la mujer que puso voz como nadie a "Alfonsina y el mar".
En 2001, pese a su popularidad, tuvo dificultades para encontrar una discográfica que grabara sus temas, pero el éxito volvió a sonreirle en 2005, cuando, tras un nuevo retiro forzoso de los escenarios por motivos de salud, volvió a la música con el disco "Corazón libre".
"La gente parece que me necesitaba. Y yo a la gente con toda mi alma", dijo entonces la intérprete de temas míticos, como "Gracias a la vida" o "Sólo le pido a Dios", que tuvo que tomar clases para poder cantar sentada debido a un problema en su columna vertebral.
Su último trabajo, "Cantora" -dos discos en los que participan artistas de la talla de Joan Manuel Serrat, Shakira, Caetano Veloso y Jorge Drexler, entre otros-, se convirtió este año en un éxito de ventas en Argentina y en un excelente regalo por su 74 años.
Durante su larga carrera, Mercedes Sosa ganó un disco de platino por "Gestos de amor" (1994) y tres premios Grammy Latino, y fue distinguida con múltiples reconocimientos por su labor en defensa de los derechos humanos y las libertades

 

Homenaje

Varios cientos de personas aguardan fila en los alrededores de la sede del Congreso argentino para rendir un último homenaje a la cantante Mercedes Sosa, fallecida hoy en Buenos Aires a los 74 años.
Por deseo expreso de su familia, estuvo acompañada únicamente de sus familiares más cercanos en las últimas horas y será velada en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso, antes de ser cremada, mañana lunes, en el cementerio porteño de Chacarita.
El velatorio en el Congreso, un honor reservado para las más importantes personalidades de la política y la cultura en Argentina, se prolongará durante 24 horas.
En el salón de los Pasos Perdidos, el féretro con sus restos está cubierto por una tela blanca, que permite a sus admiradores ver el rostro de la cantante, y escoltado por una bandera argentina y una corona de flores.
Desde que se anunció el homenaje, varios cientos de personas, en su mayoría portando flores, aguardan turno en las proximidades del Congreso para despedir a la cantante, como la argentina Mónica Bruno, quien conoció personalmente a la artista.
Bruno la recuerda como una mujer "adorable". Fue "como mi mamá, es la Pachamama", la figura "más grande de América", agregó.
El colombiano Jorge Quintero explicó a Efe que está de vacaciones en Buenos Aires y no quiso perderse la oportunidad de vivir "un momento histórico" y despedir a una artista muy querida también en Colombia, "un icono, con una voz inigualable y un compromiso social que ha transmitido en sus canciones".
El gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que ha suspendido los actos previstos hoy para celebrar la declaración de la Unesco del tango como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, impulsará una jornada de reflexión sobre la figura de Sosa y el contenido de sus letras en los colegios de la capital el próximo martes.
El objetivo, dijo el ministro porteño de Cultura, Hernán Lombardi, es "reflexionar sobre la Mercedes artista y ciudadana, un ejemplo de resistencia al autoritarismo y una demostración de cómo la cultura puede poner una valla al autoritarismo y cómo después, con su arte, vino a ponerse al servicio de la construcción de la democracia argentina".
Lombardi, uno de los primeros en acudir al velatorio en el Congreso, consideró que Sosa fue, además, "una gran precursora de otros artistas. Su generosidad permitió que artistas más jóvenes fueran inundando con la música argentina el mundo".
"Sus canciones fueron un grito de libertad, cada una de sus canciones significaban festejar la libertad de la democracia y construir un país con la mayor equidad. Su vida es un ejemplo y su arte es muy conmovedor", concluyó el funcionario.
"Mercedes es la más grande", afirmó por su parte el músico Paz Martínez, visiblemente emocionado tras despedirse de la "Negra" Sosa en el velatorio.
El cantautor Jaime Torres comparó la "voz" de Sosa con la de Carlos Gardel: "Mercedes recibió el (premio) Gardel de Oro y, si hubiesen sido distintos los tiempos, a la inversa, a Gardel le hubieran entregado el Mercedes Sosa de Oro", sostuvo.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, hizo también público un mensaje de condolencia en el que lamentó la muerte de "una mujer que trascendió las fronteras de la música y proyectó al folclore no solo como un emblema artístico y cultural a nivel mundial sino también como un canto de libertad y de justicia".
A los miles de mensajes llegados de todo el mundo se sumó el de la cantante italiana Laura Pausini, que se encuentra en Buenos Aires para presentar su último trabajo.
"Es una ídola para mí. Es una cantante con todas las letras, la señora Mercedes Sosa", dijo Pausini durante el concierto ofrecido anoche en Buenos Aires, en el que entonó el tema "Gracias a la vida" en homenaje a la artista argentina.
En su mensaje de pésame, el Gobierno de Venezuela recordó a Sosa como "íntegra, combativa y gigantesca", "fiel a la causa, siempre al lado del pueblo".
También los Gobiernos de Ecuador y Chile expresaron en los últimos días su admiración por la cantante y medios locales especulan con la posibilidad de que la presidenta argentina, Cristina Fernández, acuda en las próximas horas al Congreso para rendirle homenaje.

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala