Actualizado hace: 37 minutos
Ecuador
Hoy se celebra el Día del Pasillo y nacimiento de J.J

Desde 1993, por decreto ejecutivo 1.118 expedido en el gobierno de Sixto Durán-Ballén, el pasillo ecuatoriano celebra su día el 1 de octubre de cada año.

Miércoles 30 Septiembre 2009 | 18:36

Según se explica en dicha resolución, la fecha fue establecida para recordar el nacimiento de Julio Jaramillo, registrado el 1 de octubre de 1935. Él, que murió el 9 de febrero de 1978, es considerado uno de los mayores exponentes del pasillo ecuatoriano.
Esta expresión musical, como anota en sus escritos el historiador Hugo Delgado Cepeda, procede de España y llegó a Colombia con los conquistadores vascos; "es una derivación de las tonadas españolas del siglo XVII".
Agrega que por lo dulce y melodioso de su apego al sentir popular, pronto lo nacionalizaron en Ecuador. "Pero, la época de su arribo no es precisa, ubicándosela antes de 1919, con la llegada de la banda del batallón Numancia, integrada por soldados granadinos a nuestras tierras". Según se explica en dicha resolución, la fecha fue establecida para recordar el nacimiento de Julio Jaramillo, registrado el 1 de octubre de 1935. Él, que murió el 9 de febrero de 1978, es considerado uno de los mayores exponentes del pasillo ecuatoriano.
El tono melancólico que caracteriza al pasillo parece interpretar un temperamento siempre añorante, sentimental y tierno, pero antes no era así, sostiene Delgado. Análisis muy parecidos  ofrecen los autores Juan González, Alejandro Pro Meneses, Wilma Granda y Francisco Correa Bustamante.
Los pasillos ecuatorianos más populares son, entre otros, Como si fuera un niño, El alma en los labios, Invernal, Tú y yo, Sombras, El aguacate, La oración del olvido, Romance de mi destino, Sendas distintas, De hinojos, Endechas y Alma Lojana.

El pasillo manabita
Aunque hay algunos estudiosos que sostienen que “el pasillo es uno solo”, otros prefieren clasificarlo por su procedencia; así, se habla de un pasillo costeño (más alegre y vivaz, más bailable, incluso) y otro serrano (más triste, melancólico). Pero, hay más: otros hablan del pasillo morlaco (cuencano), el guayaquileño, el pasillo manabita…
Manabí tiene en su cancionero preciosas obras pasillísticas creadas por compositores como Constantino Mendoza, Filemón Macías, Gonzalo Vera Santos, Abilio Bermúdez, “El Marqués” Chinga, y poetas de la talla de Vicente Amador Flor, Manuel Andrade Ureta, Horacio Hidrovo Velásquez, Hugo Mayo, Horacio Hidrovo Peñaherrera… Los manabitas intérpretes y músicos del pasillo, son muchos, todos de altísima calidad, como Eduardo Brito, Lilian Suárez, Laurita Macías, Nachita García, Rolando Roldán, Kléver Vera o los hermanos Bermúdez Brito, por citar solo a unos pocos.-(César Maquilón Vera)
El tono melancólico que caracteriza al pasillo parece interpretar un temperamento siempre añorante, sentimental y tierno, pero antes no era así, sostiene Delgado. Análisis muy parecidos  ofrecen los autores Juan González, Alejandro Pro Meneses, Wilma Granda y Francisco Correa Bustamante.
Los pasillos ecuatorianos más populares son, entre otros, Como si fuera un niño, El alma en los labios, Invernal, Tú y yo, Sombras, El aguacate, La oración del olvido, Romance de mi destino, Sendas distintas, De hinojos, Endechas y Alma Lojana.

 

Fenómeno Jaramillo

De origen humilde, Julio Jaramillo fue dueño de una extraordinaria voz que llegó a ser altamente cotizada.
Después de sus primeras grabaciones entre pasillos y boleros el cantante buscó mejores oportunidades en Colombia, Venezuela y México y en esos países triunfó de forma rotunda.
Aunque parezca increíble, Jaramillo muestra en las estadísticas como el intérprete que más canciones ha grabado.
Nadie en los diversos continentes tiene más grabaciones que Jaramillo, quien acumuló  como 300 discos de larga duración, es decir 3.600 temas aproximadamente. Y sin embargo murió sin dejar
fortuna. A algunos cantantes contemporáneos les bastó grabar una sola canción para volverse ricos y famosos.
Podemos afirmar que Jaramillo cantó y grabó todos los pasillos clásicos, esto es la producción de los Araujo Chiriboga, Carlos Amable Ortíz, Carlos Brito, Nicasio Safadi, Enrique Ibáñez, Constantino Mendoza, Carlos Silva Pareja, Carlos Rubira y Carlos Solís Morán. Y además de los boleros de siempre, que incluye melodías de Rafael Hernández, Pedro Flores y Hugo Romani, J. J. también grabó tangos y otras canciones de autores argentinos.
Jaramillo surgió en momentos en que se mantenían en la cúspide Los Panchos, Los Diamantes, Roberto Yánez, Gregorio Barros. La voz de Jaramillo con su tono agudo distaba de la fuerza que imponía Leo Marini o Fernando Fernández, por ejemplo. Por eso en su momento de gloria J.J. no fue el cantante preferido por los jóvenes de los años 55 y 56.
Luego de su deceso en 1978, se produce un hecho sorprendente.  La gente joven, aquellos que ni siquiera lo conocieron personalmente., se convirtieron en los más grandes seguidores
de Jaramillo. Lo cierto es que la fama e idolatría de nuestro aplaudido ha sido arrolladora después de muerto. Sus discos se siguen vendiendo en grandes cantidades.

Recuerdan a Julio Jaramillo
El legendario cantante ecuatoriano Julio Jaramillo, muerto de cáncer al hígado a los 42 años, Jaramillo nació el 1 de octubre de 1935 en Guayaquil. Su apellido materno era Laurido.
Jaramillo volvió a ponerse de moda recientemente gracias al cantante colombiano Charlie Zaa, quien grabó un álbum con composiciones que él hizo famosas a lo largo de su carrera y otras popularizadas por su compatriota Olimpo Cárdenas.
Su vida fue tan trágica como los boleros, valses y pasillos que interpretó.
La carrera como cantante la inició en 1955 grabando Te odio y te quiero, un tango del argentino Enrique Alesio que Jaramillo transformó en un bolero que sería característico de su repertorio.
Al año siguiente salió por primera vez del Ecuador para presentarse en Cali, Colombia, pero interrumpió sus actividades artísticas para "prestar el servicio obligatorio en su país", según indica el bolerista colombiano Jaime Rico Salazar en su libro Cien años de bolero.
Cumplidos sus deberes patrios, grabó Nuestro juramento, de Benito de Jesús, con el que se dio a conocer en todo el continente. a través de sus épocas lo grabó varias veces.
Más tarde se estableció en Venezuela, país que pos su situación geográfica la permitía desplazarse con más facilidad hacia otros puntos del Norte del continente.
En los cinco matrimonios que contrajo, Jaramillo dejó, según Rico Salazar, 27 hijos.
El 10 de febrero de 1978 fue sometido a una operación de urgencia en Guayaquil, adonde había regresado después de diez años de ausencia, de la que no se salvó.

 

Fuentes: Eluniverso/Hoy/ archivos de El Diario Manabita

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala