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MANABÍ

La obra educativa de Eloy Alfaro

Lunes 08 Junio 2009 | 23:17

Para la historiadora Tatiana Hidrovo, entre las principales obras de Eloy Alfaro en la provincia está la disposición de la apertura del colegio Olmedo, que se realizó en el año de 1883.

En ese tiempo la educación secundaria era realmente importante, tanto así que si es comparada con la educación en la actualidad equivaldría a que una persona estudie un post-grado. Entre las obras de comunicación terrestre que se realizaron en la provincia está la construcción de la vía Manta-Montecristi, en el año de 1896. Antes de aquello, estas dos ciudades sólo estaban unidas por una especie de senderos. El tren Además, en 1911 se iniciaron los trabajos en la línea del tren, en la vía que recorrería localidades como Portoviejo y Santa Ana. Otra de las obras que realizó el Viejo Luchador en Portoviejo es la casa de las artes y oficios. Este lugar se creó con el objetivo de dictar cursos en la rama artesanal, como por ejemplo la confección de zapatos. Para Hidrovo, en Manabí se narra y se evoca a Eloy Alfaro pero no se ha realizado un estudio sobre el proceso de su Revolución. Ella considera que donde se debería realizar este proceso es en las universidades, desde donde se daría a conocer esta información a la sociedad entera. Montecristi no se queda atrás Ciudad Alfaro se ha convertido en un punto donde se puede palpar directamente un poco de la vida y obras del Viejo Luchador. Esto ha hecho que sean muchos los turistas que deseen viajar hasta allá. Prueba de esto es que el pasado sábado estaba de visita un grupo de representantes de agencias de viajes. Ellos recorrieron el lugar para a futuro armar paquetes turísticos en los que se incluya a Montecisti como punto visita. Historia atrae a los turistas Uno de los primeros objetos que recibe a los visitantes es el tren. Este aparato es uno de los predilectos por los turistas para tomarse fotos. Dentro de la exposición que hay en este lugar sobre la vida de El Viejo Luchador, se pueden encontrar telegramas que él había escrito a sus amigos. Inclusive hay algunos que están en clave. También hay fotografías con su familia y sus compañeros de lucha. Un dato curioso que se puede encontrar en este lugar es que Alfaro cuidaba muy bien de cómo escribieran sus hijas, ya que revisaba cuidadosamente las cartas que ellas le enviaban cuando estaba exiliado. Además, en el Mausoleo reposan parte de los restos de Eloy Alfaro, que fueron traídos desde Guayaquil a Portoviejo. Ese momento trascendental tuvo lugar el 30 de noviembre del 2007.