Actualizado hace: 4 minutos
Ruby Moreira de Vélez
Recordando a mi abuelo

Debo aclarar de antemano que amé profundamente a mis abuelos Sara, Mercedes, Severino y Segundo; pero voy a referirme muy especialmente a mi abuelo materno Segundo Nicasio Moreira Alcívar.

Martes 26 Mayo 2009 | 21:30

Nació y vivió en el verdor del campo, en época en que había menos deshumanización, fue conocido como un hombre recto, disciplinado, estricto y con un gran sentido altruista de eso pongo como testigo a las personas que aun lo recuerdan con cariño en Pachinche, donde nació y vivió toda su vida. Tan grande era su corazón, que todos los habitantes de los alrededores lo buscaban como a un patriarca para resolver algún dilema de cualquier índole. De haber tenido acceso a una educación académica hubiera sido un personaje destacado en ciencia, política o, como dice mi padre, hubiera llegado a ser un Presidente de la República por su sabiduría, inteligencia y don de gente. Se auto educó; aprendió sólo, entrelazó letras para formar palabras, y cuando lo había logrado llenó un estante de libros de medicina, leyes, veterinaria... etc. Fue ahí cuando empezó su gran labor humanitaria, operando niños, mujeres, hombres, empíricamente, y con buenos resultados porque nunca falló. Lo buscaban para resolver problemas de índole legal, y él con sus decisiones salomónicas daba solución. Incluso pedían sus servicios como arquitecto para que diera su opinión en la construcción de una casa o algo por el estilo. Cuantas veces lo necesitaron como veterinario, acertadamente lograba salvar una vida animal. Todo lo hacía sin retribución económica. Llegó a construir una romana de manera artesanal, que ningún ingeniero hasta el momento logra entender cómo construir o imitar. ¡Qué personaje fue mi abuelo! Tan querido y estimado por personas de renombre de nuestra ciudad. Su casa en Pachinche fue visitada en época festiva y de campaña política por el Prof. Hugo Briones Solórzano, entrañable amigo, don Carlos Pólit Ortiz, ex¬-gobernador; Dr. Manuel Palomeque Barreiro, ex¬-alcalde; don Tobías Zambrano, ex¬-Tnte. Político de Colon. Dilectos amigos y muchos más. De los 40 años en adelante construyó su pequeño imperio con mucho esfuerzo, tesón y trabajo incansable. Como padre muy disciplinado, estricto, amoroso, logró transmitir valores a sus hijos e hijas, haciéndoles personas de bien. Y como a todo mortal, le llegó el día de su partida, un 12 de marzo de 1990. Se fue como todo un hombre que muere de pie; con el coraje de un caballero que se aleja del campo de batalla con la satisfacción del deber cumplido. Su muerte aun nos duele, pero nos consuela saber que el dolor de la partida es solo un pequeño precio que tenemos que pagar por el privilegio de amar y vivir. ¡Hasta siempre querido abuelo!!.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala