Actualizado hace: 3 horas 37 minutos
Ramón Andrade Pazmiño
Para el Señor Jefe Provincial de Tránsito

Me permito plantearle el pedido de la comunidad capitalina en las siguientes interrogantes:

Sábado 23 Mayo 2009 | 22:02

El caso de los cinturones de seguridad ¿Es solamente para el conductor? ¿Y la protección de los pasajeros y la silleta de seguridad para el bebé cuando a estos le llevan consigo los padres? ¿Es posible que solamente el conductor de la moto lleve casco de protección? ¿Y el acompañante? ¿Es posible que en una moto viajen hasta cinco personas distribuidas así: conductor, un niño mayorcito adelante en el cuadrante, la madre; entre el esposo y ella otro niño, y otro de pecho en el brazo, sustentado en el cuadril de la dama, a vista y paciencia de los señores policías de tránsito? ¿Desconocen sus subalternos la tolerancia auditiva en decibeles de las personas? Y si esto no fuera así, ¿Por qué permiten a los conductores estando a dos metros de distancia el exceso de pito, el uso de bocinas de aire, motos y otros vehículos con escape libre? ¿Está especificada la velocidad de motos y otros? ¿Tienen que someterse ciclistas y tricicleros a reglamentos y leyes de tránsito y así descaotizar la ciudad por el desorden que éstos generan? ¿Se han enterado del ruido infernal que producen los carros tuning manejados por jóvenes en ciudadelas abiertas en las periferias de la ciudad y los carros aparcados en aceras, parterres de las mismas ciudadelas? Sabemos que es prohibido parquear cualquier tipo de vehículo en las líneas cebras (seguridad), y siendo así ¿Por qué no actúan? Adicionalmente volquetas lastreras sin la lona de protección, transporte a diésel sin la chimenea posterior, carros especialmente de servicio público con un solo faro y sin las luces reglamentarias, amén de otras cosas como pasarse en luz roja o virar en la boca calle hacia el lado prohibido, y siempre con vigilantes a corta distancia que no hacen la mínima observación, pues están totalmente distraídos con sus celulares. Solamente suenan desordenadamente, y en forma continua, el pito como para justificar su trabajo y presencia en las calles caóticas de la ciudad. Otra de las barbaridades es el parqueo de motos en veredas y soportales, ejemplo: calle Pedro Gual y Alejo Lascano, o de la Pedro Gual y Chile. Señor Jefe Provincial de Tránsito, con las consideraciones que su autoridad merece como representante de la ley ante la provincia, tiene usted la palabra.
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