Actualizado hace: 42 minutos
Ramón Roberto Rivadeneira
Al Gobierno, al fondo de cesantía y la UNE Nacional

Las palabras son como las hojas: cuando abundan, poco frutos hay entre ellas. “Alexander Pope”.

Martes 05 Mayo 2009 | 20:02

Las Naciones Unidas proclamaron que la protección y la promoción de los valores universales del estado de derecho, los derechos humanos y la democracia constituyen fines por si mismos para lograr un mundo de justicia, oportunidad y estabilidad. No habrá plan de seguridad ni campaña en pro del desarrollo que consiga sus objetivos si no reposa en sólido fundamento del respeto por la dignidad humana. Esta dignidad humana ha sido pisoteada en Ecuador a los maestros que nos acogimos a la jubilación voluntaria, complementada con una pírrica cantidad de doce mil dólares. Que sirvió para comprarles caramelos a nuestros nietos y para gastarlos en medicina por las enfermedades que son de dominio público. Nos dirán ¿Por qué medicinas si somos asegurados? Una vez que renunciamos a nuestro cargo no tenemos patronos hasta que seamos legalmente jubilados. Con el viacrucis de los trámites engorrosos que se presentan, puede durar un año y a veces hasta dos. Mientras nosotros no somos “ni de aquí ni de allá” como la india María. Por todo aquello denunciamos ante la opinión pública de cómo hemos sido engañados por el gobierno, el fondo de cesantía y la U.N.E. nacional, ellos son conocedores del mandato dos o cuatro que se aprobó en Montecristi donde se hace alusión de que los profesores entrábamos en la jubilación de mil dólares por año, hasta un tope de treinta mil. Desde que recibimos la compensación económica, algunos maestros han fallecido, quedando la familia desamparada por no haberse jubilado a tiempo después de su renuncia. Compañeros de la clase magisteril, esto es un ejemplo de lo que les puede suceder en un futuro no lejano. Luchen hasta el último día de sus vidas para que tengan una jubilación con dignidad. Ya que el gobierno no cumple el rol encomendado en la actual constitución en lo que concierne al capítulo tercero en la sección primaria en adultos mayores art. 23 que dice: Las personas adultas mayores recibirán atención prioritaria y especializada en los ámbitos públicos y privados, en especial en los campos de inclusión social y económica. Quedamos en vuestras manos señores del gobierno, señores del fondo de cesantía, señores de la U.N.E. nacional y autoridades del I.E.S.S. El necio está lleno de egoísmo; trabaja de día y de noche codicioso de riquezas, como si nunca fuera a llegar a viejo y morir. (Vardhama).
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