Actualizado hace: 31 minutos
salud
Comer sano y gastar poco
El consumo de frutas es importante

La base de una vida sana está en una alimentación equilibrada. Los "picoteos" entre horas, las grasas saturadas o el sedentarismo ocasionan problemas tan graves como la obesidad e incluso la diabetes.

Sábado 02 Mayo 2009 | 16:06

Ya lo recomiendan los nutricionistas y médicos cuando afirman que “comer sano es vivir bien”. No es lo mismo el ritmo de vida de una persona que pasa las horas sentada en su trabajo y que necesita un nivel determinado de calorías para rendir bien, que otro trabajador que quema más energías y por lo tanto necesita más calorías. Además de todo esto, también las necesidades de una persona dependen de la edad, el sexo, la actividad física que realiza, si tiene enfermedades o no, o por ejemplo también si se trata de una mujer embarazada. Una buena distribución de las calorías que necesita una persona sería aquella que proviene de los carbohidratos en un 60 por ciento (arroz, pastas, etc.), un 30 por ciento de grasas (preferible de origen vegetal y tratar de evitar las de origen animal) y un 10 por ciento de proteínas (carnes, lácteos, etc). Cuando se trata de niños menores de cinco años, deben consumir la cuarta parte del total requerido por una persona adulta. Se recomienda En esta época de crisis, Magdalena Véliz, nutricionista, recomienda a todos utilizar para las comidas bastantes granos secos (lenteja, fréjol, haba, entre otros), preferible en menestras, ya que éstos tienen un alto nivel de proteínas. Agrega también que no es bueno acompañar el arroz con tubérculos o pastas, porque de esta manera se estaría incorporando doble porción de carbohidratos. Enfermedades Llevar una mala alimentación puede ocasionar un desorden al organismo, originando enfermedades, entre las cuales las más comunes son la anemia (se produce cuando hay una falta de nutrientes) y la desnutrición (desequilibrio entre lo que necesita el cuerpo y lo que se consume). Secretos para ahorrar en el hogar La crisis económica que se atraviesa actualmente, propicia que la gente gaste menos, y eso se nota también en la alimentación. Cada vez son más los que acuden a los restaurantes de comida rápida tratando de gastar poco. Sin embargo, y al contrario de lo que puediera parecer, comer sano y barato es posible. u Aproveche el desayuno: Se trata de la primera comida del día y la más importante de todas. Además, al hacerla en casa, se puede comer bien y nutritivo sin necesidad de gastar mucho dinero. Un desayuno completo debería constar de cereales, frutas y lácteos. u Comer a media mañana: Pero no se debe comer cualquier cosa, hay que evitar caer en la dinámica de comprar 'snacks' para matar el gusanillo del mediodía. Por baratos que parezcan, el bolsillo acaba resintiéndose de estos 'snacks' después de varias semanas. ¿Por qué no prueba llevándose al trabajo o donde sea que esté a media mañana, una o dos piezas de fruta? La fruta no sólo es sana, también es barata. u Llévese la comida al trabajo: Si es de los que trabaja a jornada completa, quizá sea buena idea que se plantee llevarse comida de casa al trabajo en un 'tupper'. Así conseguirá no tener que recurrir a los baratos pero poco saludables recursos de comida rápida para almorzar. Magdalena Véliz nutricionista "Las personas deben alimentarse muy bien para que puedan estar bien de salud y eviten todas las enfermedades". José Pinargote chef del Hotel ejecutivo "Deben comer sano y evitar las comidas con grasa. Yo les recomiendo a las personas comer lomo fino de res".
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