Melvyn O. Herrera C.

Clemente Yerovi, el presidente que no se encariñó con el poder

Lunes 23 Marzo 2009 | 21:58

El 28 de marzo de 1966 Ecuador estaba al borde del caos: nueve días de paro, universidades al desaparecer, muertos, heridos y cientos de prisioneros era el saldo de la lucha del pueblo contra la dictadura militar. Con disturbios en casi todo el país, el Estado Mayor presionó a la Junta Militar que cesara en sus funciones.

Al día después, con la anuencia de altos oficiales del Ejército, en el Ministerio de Defensa, las fuerzas políticas y las cámaras de la producción designaron presidente provisional a don Clemente Yerovi Indaburu, quien juró la presidencia a la edad de 62 años. Yerovi se propuso tres metas: convocar a elecciones para que una Asamblea designe a su sucesor; reflotar la economía nacional; e irse del poder en cuanto se instale la Asamblea. Cumplió su propósito al pie de la letra. Aplicó medidas de choque por el peligroso desequilibrio fiscal, la pérdida de las reservas internacionales y el crecimiento inflacionario; reajustó el presupuesto del Estado y adoptó medidas monetarias correctivas; con éstas, Yerovi logró recuperar la economía y afirmar la estabilidad monetaria. El pueblo tomó con madurez la amarga medicina, porque la imagen del presidente daba confianza, lo que no había sucedido con las medidas de la Junta Militar, en conjunto, más benignas. Otra obra destacable, fueron las bases legales para la construcción del puente sobre el río Guayas. Una vez elegido el presidente de la Asamblea, Yerovi le envió su renuncia irrevocable y después de menos de 8 meses de ejercer la Presidencia de la República, manejando su automóvil particular regresó ese mismo día al Guayaquil de sus amores. "Goberné con las maletas hechas", confesó; además, "mientras tuvo lugar mi corta actuación al frente de los destinos de la Patria, todos los días sin faltar ninguno, me encomendaba a Dios pidiéndole 3 cosas: equivocarme lo menos posible; llegar a la Constituyente que era el mandato a cumplir; y finalmente, no tomarle cariño al Poder; creo que estos favores me fueron otorgados". Yerovi no pronunciaba fogosos discursos, “Eso se lo dejo para Velasco Ibarra y Arroyo del Río”, decía, y se recuerda que él no mostró preferencias por partido o político alguno; si éstos querían dinero para alguna obra, él recalcaba que estaba para cuidar el erario nacional y que no ofrecía lo que no podía cumplir. Yerovi nunca respondió a los ataques -que si existieron- y jamás insultó; él decía que tenía que trabajar, y así lo hacía. Cuando los políticos y buena parte del Ecuador le pidieron que prosiga en su gestión, respondió: “Mi palabra está por sobre todo; a mí me ofrecieron estar por meses y hay que dar ejemplo al país; hay que enseñarle a los políticos que se debe cumplir con la palabra”.

+ NOTICIAS

¡Saludos de don Filemón!

Ricardo de la Fuente | 04:00 Hace unas semanas, me hice un lindo regalo. El auto-obsequio consiste en un mueblecito cuadrado, de madera clara, parecido a un cajón, que simula una radio antigua, de aquellas que sólo tenían tres perillas y un dial luminoso. El aparato no sólo es una radio de muy buen sonido, sino que también acepta discos compactos y, para más modernidad, también tiene un “puerto” donde insertar una memoria electrónica. O sea que de antigua, sólo tiene la pinta.

Crear la necesidad…

Lenin Manuel Moreira M. | 04:00 E s una táctica del capitalismo en una estrategia global e integral a través de los medios masivos de publicidad que cumplen su labor de empresas, lo que significa que a quien le toca interpretar la oferta es al lector o receptor del mensaje de los organismos comerciales.

Lo sustantivo del poder

Mauro Guillem Zambrano | 04:00 Aquello de la economía productiva y solidaria, planteada por PAIS en el 2006, ha quedado sepultada en el archivo de los burócratas mayores.

Hay que repotenciar la vía Colón- Quimís

Editorial El Diario | 04:00 Fue construida por el Consejo Provincial de Manabí durante la administración del prefecto Clemente Vásquez.

Alcalde sin “chip”

Douglas Vaca Vera | 04:00 El burgomaestre de Portoviejo pidió a toda la población que debía cambiar el “chip”, para enfrentar la nueva realidad de progreso y desarrollo que vive la ciudad. Pero al parecer, el único que no ha cambiado su “chip” es precisamente el Alcalde. Así lo demostró en su discurso frente al Presidente, en la sesión solemne el pasado 12 de Marzo. Se esperaba escuchar un Alcalde con su “chip” renovado, hablándole con altivez al mandatario y denunciando los graves problemas de Manabí. Pero el “chip” se convirtió en alfombra. Faltó la testosterona.

Atención a los mercados barriales

Editorial de El Diario | 04:00 Son la fuente de aprovisionamiento de los víveres que a diario la mayoría poblacional adquiere para sus necesidades alimenticias, por lo que la afluencia de personas a los mercados barriales populares siempre es numerosa.

¡El ceibo, esos fantasmas… !

Thalía Cedeño Farfán | 04:00 ¿Que van a declarar al ceibo un ícono de la provincia? ¡magnífico! Merecen un aplauso las instituciones que así lo hagan en Manabí.

Su retorno, buena noticia...

| 04:00 Estoy seguro de coincidir con muchos ecuatorianos y también con “medio Manabí”, que el retorno de la exministra y exembajadora en los USA, la portovejense Nathalie Cely a ocupar el Ministerio Coordinador de la Producción, Empleo y Competitividad, en cuyo desempeño se distinguió en este mismo régimen, es una buena noticia para Ecuador. Y ni qué decir para nuestra provincia, dado que ella con su amplia experiencia como pocas personas conoce tantas particularidades de la patria y de esta “provincia del milenio” como altos ejecutivos del Gobierno califican a Manabí.

Se produjo el “Prodigio”

Juan García | 04:00 El curioso prodigio de la licuefacción de la sangre de San Jenaro, que tiene lugar sólo en tres fechas fijas cada año, se produjo el sábado, día 21, cuando el papa Francisco impartió la bendición con la reliquia del obispo martirizado en el año 305 y venerado por los napolitanos como muy pocos santos en todo el planeta.