Actualizado hace: 6 horas 42 minutos
Una historia real
Por: Freddy Solórzano

Martes 17 Marzo 2020 | 11:00

“Compró papel higiénico, cloro, desinfectante y jabones para protegerse del virus, y terminó contagiada.

 Jeremías se queja. Tiene hambre. Son las dos de la madrugada y somnoliento le preparo el biberón: cuatro onzas de agua y cuatro cucharadas de leche de fórmula. 

A dormir de nuevo hasta que mi bello Jeremías, de 75 días de nacido, pida más comida. Cuando crezca y sea un niño, antes de dormir, una noche le contaré una historia real.
Le contaré de los días en que era él apenas un bebé y un virus se propagó e hizo que nadie se abrace ni se dé la mano, por temor a ser contagiado. Se suspendieron los eventos públicos. Los partidos de fútbol se dejaron de jugar. Las fronteras de los países se cerraron, como las iglesias y las escuelas. Medio mundo se encerró en sus casas. El miedo recorrió la Tierra.
Le contaré de la señora que fue al supermercado y compró de todo para protegerse del virus y terminó contagiada.
Le contaré que después de varias semanas de angustia, los científicos lograron vencer al virus. Las puertas de las casas se abrieron y la gente volvió a las calles.