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Repotenciación de la planta El Ceibal tiene 540 días de atraso

La repotenciación de la planta El Ceibal lleva ya 540 días de retraso. La obra debió estar lista en junio del 2018, pero, más de un año y medio después, recién está tomando forma.

Lunes 13 Enero 2020 | 12:36

El contrato fue firmado en septiembre del 2017 y su plazo de ejecución era de 270 días; sin embargo, han pasado más de 800 días y apenas se ha instalado la primera de las tres bombas que deben cambiar.
Este trabajo es parte del contrato de repotenciación y rehabilitación de las estaciones de bombeo El Ceibal, Cazalagarto y Río de Oro. El financiamiento se hizo con parte de los recursos obtenidos con el crédito que el Banco Mundial dio a Manta.
Se invirtió 6 millones 343 mil dólares. Los trabajos fueron adjudicados a la empresa Astap en la anterior administración municipal, según el Sistema de Compras Públicas. Los trabajos en Cazalagarto y Río de Oro avanzaron, pero en El Ceibal el asunto ha sido distinto. Walter Villao, coordinador de gerenciamiento “Proyecto del Banco Mundial”, manifestó que los atrasos se han dado porque al empezar hallaron que las características del suelo eran distintas a lo esperado, había mucha humedad.
Por eso tuvieron que hacer estudios y cambiar la cimentación. Luego, la fiscalización debía avalar los nuevos estudios y dar el visto bueno para trabajar. Sin embargo, en los términos de referencia para los estudios de la obra (documento previos a una contratación donde se dan especificaciones) estaba indicado que antes de cualquier intervención en la planta, la EPAM debían realizar análisis de suelo. En el numeral 6.2 de dicho documento, acápite B, se indica que: “Se deberán realizar estudios de suelos mediante un número acordado con la EPAM, determinando al menos: presencia de nivel freático, capacidad portante del suelo, perfil estratigráfico (capas del suelo), ensayo triaxial (cohesión o resistencia del suelo), de ser necesario”. Aquello no se hizo, por lo que los problemas se presentaron al iniciar los trabajos. En enero del año pasado, según documentos a los que tuvo acceso este medio, Astap reportó a través de un escrito a la EPAM que había “flujos de agua en la estación El Ceibal”. Indican que realizaban estudios de suelo cuando se encontraron con esto. Procedieron a realizar un encamisado (recubrimiento del orificio) que, según ellos, “reduciría el flujo, pero no eliminaría la salida de agua”. Eso apenas fue una causa del atraso. La segunda, según Villao, son las celdas eléctricas (sistema de energía). Estas tuvieron que ser mejoradas para que funcionaran las nuevas bombas. El imprevisto generó que se perdiera más tiempo en la obra, a pesar de que en el documento de aclaraciones, que consta en el proceso Adjudicación del contrato, uno de los interesados pregunta por qué no se mencionan las celdas en media tensión para las estaciones El Ceibal y Cazalagarto. La respuesta de la EPAM fue que “no lo hacen debido a que no se tiene que hacer nada en este punto”. Villao dijo que las prórrogas están justificadas por la empresa fiscalizadora y el administrador del contrato, debido a los imprevistos en obras y trámites administrativos. “Esta nueva administración ha hecho que se aprueben rápido los contratos complementarios y le ha dado celeridad a la ejecución, ya que antes no pasaba esto”, expresó.
> LA PLANTA Y EL CAUDAL. El Ceibal se construyó en Rocafuerte en el año 2000, como un sistema regional para dotar de agua potable a Manta y a las poblaciones de Rocafuerte, Jaramijó, Crucita, San Jacinto, San Clemente, Charapotó, El Pueblito y Cañitas. El agua para el sistema se capta del río Portoviejo y es bombeada por una tubería a la planta de tratamiento. Desde la planta, el agua es enviada a un tanque de carga y de distribución, ubicado en la loma de Cruz Verde, del cual se transporta a Manta a través de una línea de conducción hasta los tanques que están ubicados en el sector denominado Azúa. La planta funciona con tres bombas, que debieron estar cambiadas desde el 2018, sin embargo, hace un mes recién instalaron la primera. La noticia fue anunciada por la EPAM y el municipio en sus redes sociales. Incluso, se aseguró que la bomba genera mayor caudal y presión en el envío del agua potable, pero eso no es real. El caudal de la planta El Ceibal sigue siendo el mismo, de 60 mil a 65 mil metros cúbicos por día. La nueva bomba que instalaron envía 1.260 metros cúbicos de agua por día, lo mismo que la antigua. Lo único que cambia es la potencia de impulsión (HP), que es de 1.260 HP, 260 más que las anteriores que era de 1.000 HP. Es decir, con la nueva bomba el agua es impulsada con mayor fuerza. César Delgado, gerente técnico de la EPAM, manifestó que el caudal no se ha incrementado, lo que se garantiza es más presión para transporte y velocidad. Además se reducirán las paralizaciones debido por la vetustez de las bombas, unos 20 años. Delgado explicó que aún no logran llegar a la máxima capacidad, ya que a la bomba nueva tuvieron que acoplarla a trabajar con el mismo caudal de las antiguas. “Si a la nueva la poníamos a trabajar, en la capacidad de diseño (mayor presión y velocidad), las viejas no podían sacar la misma cantidad de agua”, detalló. Dijo que cuando ya esté instalada la segunda bomba, recién el caudal aumentará a 70 mil metros cúbicos; y al entrar en funcionamiento, la tercera llegará a 90 mil metros cúbicos, que es el capacidad total de la planta El Ceibal. Los usuarios notarán aquello en mayor presión y menos días sin agua. Según el funcionario, que haya aumentado las potencias de las bombas, no aumentará el consumo de energía en comparación con las antiguas, ya que los motores son más eficientes.
> LA COMPUERTA. Otro de los problemas, ajenos al contrato pero que tienen que ver con la captación de agua en El Ceibal, es que en el 2016 una compuerta, que ayudaba a aumentar los niveles del río en el área donde succionaban el agua, fue destruida durante el terremoto. La compuerta se halla en el río Portoviejo, cerca al canal de Las Maravillas; sin embargo, no ha sido repuesta, lo que origina que se escape hasta un metro cúbico de agua (unos 1.000 litros) por segundo, directamente al mar, según datos de la Empresa Pública del Agua (EPA), quien administra los sistemas de agua del país. La EPAM construyó en la misma zona un muro con piedra escollera, pero no dio los resultados esperados. César Delgado informó que sobre este tema han insistido ante la EPA, pero eso no ha avanzado. El nivel de agua adecuado en la zona es de un metro, actualmente se encuentra en 70 centímetros, lo crítico sería 40 centímetros. Sin embargo, el 9 de junio del 2016 la EPAM anunció que empezarían los trabajos en la zona para reponer la compuerta con coordinación con EPA. Incluso se dijo que se suspendería el bombeo por 40 horas. Finalmente la obra no se ejecutó. Jorge Moreira, gerente de operación y mantenimiento de la EPA, indicó que están gestionando recursos, no solo para las compuertas, sino para otras obras hídricas en Manabí. Sobre el motivo por el que no se ha construido la compuerta desde el 2016, expresó que aquello “deberían preguntarle a las administraciones anteriores”. Lo que sí sabe él es que varias obras están en camino. La construcción de la compuerta tardaría nueve meses, después de que se consigan los recursos. El costo de la obra es de 2,5 millones de dólares.