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Desalojados sin ninguna opción

Municipio desalojó en Tarqui a una pareja y luego demolió el inmueble.

Viernes 11 Enero 2019 | 11:00

A Linda Martínez el municipio la desalojó de la vivienda que rentaba en el antiguo Malecón de Tarqui, sin darle ninguna opción.

Ella dijo que no le ofrecieron un albergue hasta que ella encuentre un nuevo lugar para vivir con su esposo, Víctor Ávila. 
Ambos quedaron con sus bienes en un terreno baldío donde el sol golpea fuerte, el monte ha crecido y el agua lluvia se estanca.
Personal municipal, liderado por la Comisaría de Construcción, ingresó ayer por la mañana a la vivienda para retirar todos los objetos de la pareja. 
Según René Martínez, funcionario municipal, el desalojo cumplió con todas las garantías legales. Y una de ellas, aseguró, fue notificarle una semana antes a la pareja del plazo que tenía para salir del sitio. Esto debido a que, dijo el funcionario, se tenía planificado derribar la estructura porque estaba en mal estado, desde la misma semana en que se hizo la notificación. 
Sin embargo, recién el miércoles por la noche la Dirección municipal de Comunicación emitió un boletín de prensa donde informaba que la notificación se había hecho la tarde de ese mismo día. Es decir, a menos de 24 horas, y no mucho antes como ayer aseguró René Martínez.   
“Se procedió a notificar a los ciudadanos para que desalojen la estructura, la cual presenta afectaciones por las lluvias suscitadas en estos días en el cantón, siendo un peligro para los habitantes de la misma. El plazo para el desalojo culmina el jueves 10 de enero a las 8h00. De no cumplirse, la Comisaría de Construcción asistirá al lugar con el apoyo de la Policía Nacional”, se publicó en resumen el comunicado. 
La pareja de esposos está convencida de que el cabildo tomó la medida después de que ambos denunciaron, a través de medios de comunicación, la pérdida de bienes que sufrieron cuando, a consecuencia de una obra municipal, la vivienda se inundó con la lluvia caída esa mañana. 
“Los señores del municipio saben que si nos inundamos fue por la falta de prevención en los trabajos que ellos realizan en esta avenida (101). Y para no asumir ninguna responsabilidad, dicen que nosotros nunca debimos estar en esta casa porque no era habitable. Recién el miércoles se me acercó un señor del municipio para decirme que teníamos que salir de aquí, sin darnos tiempo ni opciones”, denunció Ávila. 
Luego del desalojo, todo el inmueble fue demolido con maquinaria.  
 
La obra. René Martínez insistió en que el desalojo y demolición eran necesarios, porque “eso no era una vivienda, sino una covacha que servía para otras cosas que dañan la imagen de la ciudad”. 
También minimizó el hecho de que la pareja quedara en la calle aduciendo que eran “cosas (bienes) mínimas” lo que tenían en la casa.   
Sobre la opción de darle a la pareja un lugar para vivir hasta que consiga uno por cuenta propia, él dijo que eso es tarea del Comité de Operaciones de Emergencia (COE). 
Francisca Valle cree que el municipio debió primero reubicar a las personas antes de demoler también una segunda infraestructura donde ella habitaba junto con otras mujeres.    
“Ahora ya no sé a dónde ir, porque aquí en Manta no tengo a nadie”, manifestó Valle. 
Vecinos del sector, como Luis Saldarriaga, dijeron estar de acuerdo con la demolición de las estructuras, pero al mismo tiempo coincidió en que las personas que las habitaban debieron ser reubicadas hasta que ellas encontraran un sitio. 
La obra que se realiza en el sector es la regeneración de la avenida 101. Está a cargo del municipio y tiene un costo mayor a los 240 mil dólares. 
Según Obras Públicas, tiene un avance del 25 %. 
Por los terrenos donde hasta ayer estaban las estructuras se prevé instalar un colector que recogerá el agua lluvia de la parte alta de Tarqui, y que terminará echándolas en la playa ubicada en la parte frontal.