Actualizado hace: 3 horas 30 minutos
La mejor presa
Por: Yuliana Marcillo

Sábado 05 Enero 2019 | 11:00

Tengo una imagen: mi abuela, la gran mesa rectangular, todos debidamente sentados, con hambre, esperando. Menos las nietas adolescentes, nosotras estábamos en la cocina ayudando a servir. Lo recuerdo claro: «Las más grandes para los hombres», siempre, y también se acostumbraba a servirles primero a ellos. En mi familia todavía las cosas siguen funcionando así. Hace poco fui a una fiesta en la que todos pusimos una misma cuota para la comida. Volvió a suceder: desde la cocina, tres de las compañeras seleccionaban las mejores presas para los varones, mientras que para nosotras dejaban las más pequeñas, incluso algunas con poquísima carne. Yo no supe dónde meter mi cara de descontento, así que reclamé, por supuesto que reclamé. Tuve el apoyo de un amigo, juntos hicimos huelga de hambre y no probamos un bocado de la cena. En menos de diez minutos se echó a perder la fiesta. La idea de igualdad sigue siendo una quimera mientras reine el machismo. Me fui parafraseando entre los dientes la divertida frase: «Si ya saben cómo soy, para qué me invitan».