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A favor y en contra

Dos puntos de vista sobre el funcionamiento de los quince fotorradares en Manta.

Jueves 11 Octubre 2018 | 11:00

Para varios conductores y un dirigente del taxismo de Manta, los fotorradares solo sirven para recaudar dinero y no para evitar accidentes de tránsito. 

Por esa razón, sostienen ellos, se oponen a que funcionen en la ciudad con el justificativo de que ayudan a disminuir el exceso de velocidad en las vías.  
Nando Rodríguez, conductor particular, cree que detrás de esos dispositivos hay un solo interés: sacarle dinero al conductor. 
Los fotorradares en Manta son quince y están a cargo de Transire, empresa privada a la que el municipio le cedió su administración mediante una concesión de diez años. 
Medardo Sabando, presidente de la Federación de Taxistas de Manta, sostuvo que las afectaciones para los conductores son mayores cuando estos dispositivos se instalan sin una debida socialización y estudio técnico. Y eso es algo que está pasando en la ciudad, agregó. Ángel Palma, conductor particular, también se opone a los dispositivos aduciendo que las multas por exceder el límite de velocidad son “demasiado altas”. Pueden llegar hasta un sueldo básico (386 dólares). Aunque Palma reconoce que mientras respete los límites de circulación no se expondrá a una sanción, cree “muy necesario” reducir los valores de las multas para, de esa manera, encender los fotorradares. 
 
A favor. Rosalyn Cruz, jefa de la Dirección Municipal de Tránsito (DMT), aclaró que los valores por multas los establece en todo el país la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Modificarlos no es competencia de la DMT. 
También afirmó que los fotorradares son, como en otras ciudades, sistemas preventivos para que el conductor reduzca la velocidad. Agregó que se precautela la vida de quienes viajan en el vehículo y de quienes cruzan las calles. 
“En otras ciudades usted puede cruzar la calle revisando su celular, pero aquí en Manta no es posible porque pasan a toda velocidad. Eso es lo que se busca cambiar, porque la mayoría de accidentes ocurren por la impericia del conductor”, añadió Cruz. 
La DTM debe señalizar las vías en un plazo de 50 días, donde funcionarán los fotorradares.