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Manta
El momento del parto

Médicos del hospital explican el momento justo para atender un parto. No aconsejan la cesárea.

Domingo 09 Septiembre 2018 | 11:00

Siete de cada 10 mujeres embarazadas que llegan al hospital Rafael Rodríguez Zambrano exigen dar a luz por cesárea. 
Julio Alcívar, director médico encargado de dicha casa de salud, sostiene que esa exigencia se genera por dos razones: el dolor de las contracciones y la poca información que ellas tienen respecto a los riesgos del parto. 
Sobre los dolores, explicó Alcívar, son procesos fisiológicos (naturales) del cuerpo que no determinan el momento justo del alumbramiento. 
Sin embargo, es común observar a familiares de la paciente exigir con reclamos y hasta con insultos que se la intervenga quirúrgicamente porque presenta fuertes dolores.
Y es justo en esto último donde entra la falta de conocimiento sobre un parto, pues a criterio del médico, si la paciente con sus familiares conocieran las ventajas y desventajas entre una cesárea y dar a luz normal, de seguro no fueran tan exigentes, agregó él. 
“El parto normal tiene menos complicaciones, en cambio una cesárea tiene un alto riesgo para la vida de la mujer, ya que es una cirugía como cualquier otra donde podría sufrir una hemorragia y morir”, explicó Alcívar.  
 
>EL MOMENTO JUSTO. Isabel Lema, obstetra del hospital, explicó que el momento justo para asistir el alumbramiento de manera natural es cuando la embarazada presenta seis centímetros de dilatación. En ese momento se la traslada a quirófano donde se espera que llegue a 10 centímetros para proceder al parto. 
Ese es el protocolo correcto, dice Lema, quien también aclaró que los dolores por contracciones no son determinantes para dar paso al alumbramiento del bebé. 
“Nosotros no practicamos cesáreas solo porque la paciente así lo quiere. En esos casos le explicamos todos los riesgos de una cesárea para que se atreva a dar a luz normal, sin embargo, hay familiares de ellas que se cierran y se resisten a tal punto que se las terminan llevando a una clínica”, contó la obstetra. 
Solo en caso de que una paciente presente rotura de membrana o sangrado, a pesar de no tener fuertes dolores, se la interviene de urgencia. 
Un parto normal permite que la madre pueda ver a su hijo en pocos minutos y marcharse a casa el mismo día para cuidar del bebé. Pero tras una cesárea la madre logra ver a su hijo al siguiente día, una vez que despierte. Además le dan de alta a los dos días y en casa no podrá cuidar sola a su bebé debido al dolor de una cirugía que podría abrirse. 
Pero lo más preocupante de una cesárea, coinciden los médicos, es que las paredes del cuerpo quedan muy lastimadas. Entonces, una segunda y tercera cesárea por embarazo eleva mucho más el grado de riesgo para la vida de la mujer.