Actualizado hace: 4 horas 31 minutos
Estás perdida
Por: Yuliana Marcillo

Sábado 25 Agosto 2018 | 11:00

“Respiras, suspiras, deslizas la tarjeta, estás perdida.

 Vas a la farmacia por una Finalín. La compra será mínima, pero igual coges el carrito para pasear por las perchas mientras ojeas. Después de varios minutos se te antojan unas galletas, por qué no un yogur, los pañitos húmedos también son necesarios, no está de más llevar bebidas hidratantes a casa, de paso un tratamiento capilar, un par de esmaltes, un cuarteto de sombras que están con descuento, papel higiénico, complejo B para la resaca, las gotas de los ojos, el desodorante, las toallas sanitarias, te mereces un nuevo splash, guardas cereales, una gorra para papá, un regalo de recién nacido para esa amiga a la que le debes la visita... De repente miras el carrito, calculas más de cien dólares en productos, te sientes mal, la cuenta se ha hecho grande, nunca lo pagarías en efectivo. Piensas en tarjetear, no te queda de otra, o sí: vaciar el carrito. Sigues paseando y sigues guardando cosas. Debes parar. A fin de mes estarás tragada. Debes dar la vuelta, no llevar nada, ni siquiera la Finalín. Respiras, suspiras, deslizas la tarjeta, estás perdida.