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TEMA
Crimen sin respuesta

Bryan Zamora cuenta los planes que tenía con su esposa, Marilyn Pin, quien fue asesinada en balzar.

Martes 12 Junio 2018 | 11:00

Bryan Zamora tiene más dudas que respuestas sobre el crimen de su esposa, Marilyn Pin.
Nadie sabe por qué la mataron ni con qué objeto golpearon su cabeza. 
Tampoco le dan respuesta sobre dónde está una capucha negra que hallaron en la escena del crimen. El celular de ella nunca apareció. Todo es un misterio.
Su esposa tenía 27 años, era enfermera, vivía en Urbirríos y fue hallada muerta en el cantón Balzar, de la provincia del Guayas, el 22 de marzo, cuando iba a trabajar a un hospital.
Bryan tiene 23 años, y recuerda que diez días antes del asesinato le había prometido a su esposa dejar la pesca para empezar a estudiar Psicología Clínica y trabajar como comerciante. Después iban a construir una casa para luego tener un hijo. Esos planes los hicieron el 11 de marzo, cuando Bryan se iba a pescar por 50 días en un barco industrial. Era el último viaje que haría, porque al regresar iba a alquilar un departamento para vivir junto con su esposa en Balzar. Allá iba a iniciar los estudios.
“Teníamos tantos planes, que todos quedaron arruinados. Por fuera estoy bien, pero por dentro me siento destruido. Me arrancaron la vida. Es terrible acostarme sin ella. Por eso ruego justicia. Todas las noches pido a Dios que su muerte no queda impune”, expresa. Bryan respira hondo y sus mejillas enrojecen. Se quiebra, llora y por un momento deja de hablar.
A su mente llegan los recuerdos de su matrimonio. Un año antes de la muerte ambos se casaron en el Registro Civil, y para el 2019 pretendían hacerlo por la iglesia. “La amo tanto que lo único que quiero es buscar justicia y saber la verdad del crimen”, agrega llorando. 
 
>no pudo verla. Bryan recuerda que su esposa salió el viernes 16 de marzo a las 15h00 desde Manta rumbo a Balzar, porque al día siguiente tenía que trabajar, pero nunca se presentó en el hospital.
Una semana después apareció muerta a un costado de una vía despoblada, mientras él estaba en altamar.
Bryan regresó al Puerto de Manta cuando su esposa seguía desaparecida, pero tres horas antes de llegar al muelle se enteró, a través de una llamada telefónica, de que habían hallado su cadáver. 
“Lo peor de esta tragedia es que nunca pude ver su rostro ni su cuerpo debido a que estaba en estado de descomposición. El ataúd siempre estuvo embalado. Fue muy duro aceptar su muerte”, explica. 
Al cadáver de la enfermera le encontraron el anillo de bodas, y Bryan lo conserva en el dedo meñique de su mano derecha  para mantener intactos sus recuerdos.  
Hace un año superaron  juntos un aborto, pero ahora no sabe cómo enfrentar la muerte de Marilyn. A veces llora a solas y reza en silencio.
El crimen de su esposa se investiga en la Fiscalía de Balzar. El resultado de la autopsia dice que fue asesinada al recibir un golpe en la cabeza. 
Él ha pedido a la Fiscalía que revisen los vídeos de un peaje para saber quién la transportó por última vez desde el cantón Colimes hacia Balzar. También ha solicitado un informe para saber si sufrió alguna agresión sexual antes de su muerte o si fue estrangulada. Además piden verificar la última comunicación que tuvo en su celular, pero no tienen respuesta. 
La investigación de este crimen empezó en primera instancia por el delito de desaparición. Ahora los familiares de la enfermera  exigen la captura de los responsables de su muerte.
Julia Franco manifiesta que la última comunicación   que tuvo con su hija fue a las 19h00 a través de WhatsApp, cuando le dijo que iba a tomar un carro para dirigirse desde Colimes a Balzar. Desde entonces nunca más respondió los mensajes ni las llamadas. 
Ella cuenta que el hallazgo del cuerpo de su hija fue realizado por sus parientes, quienes iniciaron una búsqueda sin ayuda de la Policía.
“Fue terrible encontrarla  muerta entre la maleza. Ella tenía unas zapatillas, un pantalón jean y una blusa beige. Al final la reconocimos por su anillo de compromiso”, expresa la madre. 
Las investigaciones de la Policía confirmaron que su muerte fue violenta, y la Fiscalía de Balzar presume que le quitaron la vida el mismo día que desapareció. Bryan no ha vuelto a pescar porque espera en tierra justicia por Marilyn, el amor de su vida.