Actualizado hace: 12 minutos
Acoso telefónico
Por: Freddy Solórzano

Martes 12 Junio 2018 | 11:00

Te llaman por teléfono para ofrecerte una tarjeta de crédito. Te llaman para invitarte a una cena para dos que te aseguran es gratis. Te llaman para decirte que tienes aprobado un préstamo por tus excelentes referencias. Te llaman para venderte un seguro médico. Te llaman para que vayas un fin de semana a un hotel con todos los gastos pagados. Te llaman y no dejan de llamarte. Al principio, con la mejor educación posible, les dices que no te interesa, pero insisten. Y siguen llamando. Para no caer en sus garras, como si ellos fueran el gato y tú el ratón, optas por mentirles: estas en una reunión o almorzando y no tienes tiempo de atenderlos. No se dan por vencidos. Tú tampoco. Ante el acoso telefónico, cuando suena el celular y es un número desconocido lo piensas dos veces antes de tomar la llamada. Sospechas que es alguno de los acosadores que, con una voz convincente que ya conoces, una vez más quiere ofrecerte la felicidad terrenal en cómodas cuotas y a largo plazo. Tú te mantienes firme y ellos también. Vamos a ver quién se rinde primero. Hagan las apuestas.