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Indígenas de Ecuador pretenden proteger 30 millones de hectáreas en Amazonía

Martes 10 Diciembre 2019 | 15:53

Líderes indígenas de Ecuador pretenden crear junto a los de Perú una zona de protección de la Amazonía que abarcaría más de 30 millones de hectáreas para ponerlas a salvo de explotaciones mineras y petroleras, han anunciado en la Cumbre del Clima de Madrid.

Así lo han explicado el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), Mario Vargas, y la dirigente territorial de la entidad, Sandra Tukup, en una entrevista a EFE, y se han opuesto enérgicamente a la política del Gobierno de Lenin Moreno de "ampliar la frontera petrolera y minera" en sus territorios.
"Queremos salvar 30 millones de hectáreas de la Amazonía en unión con pueblos de Perú, y algunos de Bolivia y Brasil que han expresado su voluntad de unirse a este proyecto internacional", afirma Vargas.
Entre los objetivos del proyecto transnacional están una transición socioambiental en Ecuador y Perú, mantener el crudo bajo tierra, restaurar, reforestar y evitar la minería a gran escala, así como sumar ideas para el buen vivir y florecimiento de la economía para la vida, según Belén Paez, de la Fundación Pachamama que apoya el proyecto.
Vargas asegura que no quieren que se repita la contaminación producida por la actividad de la multinacional estadounidense Chevron Texaco en la Amazonía ecuatoriana, que, tras veintiséis años de denuncia ante los tribunales, los resultados del dictamen aún no se han hecho efectivos.
"No podemos vivir otras 25 COP sin llegar a acuerdos concretos en contra de las actividades extractivas en la Amazonía, es necesario que los países desarrollados dejen de subsidiar estas actividades y las multinacionales de extraer los recursos", resalta el dirigente de la Confenaie, que reúne a once nacionalidades de veintitrés comunidades de la Amazonía.
Repsol, Petrogas, China National Petroleum Company, Petroamazonas, ENAP, Belorusneft, Pacific Stratus del Perú, Pluspetrol, son algunas de las empresas que están extrayendo recursos en la Amazonía en Ecuador.
La comunidades shuar, ashuar, quichua, andua, shiva, zapara y huaorani "nos oponemos a la ampliación de esa frontera porque conocemos el daño territorial, cultural y social que causó la contaminación del agua y el suelo por la actividad de Chevron Texaco en la Amazonía norte", remarca Vargas.
"Se interpuso una demanda y se ganó contra la multinacional hace veintiséis años, pero aún no se ha hecho efectiva", recalca.
En la frontera centro sur "hemos dicho no al extractivismo" porque el Estado tiene que realizar las consultas previas antes de iniciar "cualquier actividad dentro de nuestros territorios, tal como reza el artículo 57 de la Constitución ecuatoriana de los derechos colectivos y los tratados internacionales, y no lo ha hecho".
Los cofanes, en la provincia de Sucumbíos, ganaron la acción de protección contra del extractivismo, al igual que los quichua en la provincia de Santa Clara que vencieron a la hidroeléctrica Genefran y los huaoranis presentaron una acción de protección en Pastaza y también vencieron.
En ese sentido, sostienen que se ha incumplido el decreto 12/47 de 2002 que "hizo el propio Gobierno para la protección de pueblos indígenas".
Ahora existe "un problema muy grave", en la provincia de Morona Santiago (centro-sur), en la cordillera del Cóndor, donde el Gobierno ha entregado un área para la minería a gran escala a empresas extranjeras.
Es un gran problema "por la contaminación que va a causar a los ríos", muchos de ellos afluentes del Amazonas.
"No se realizan las consultas previas y se violentan los derechos humanos, además han sido asesinados tres miembros shuar; por eso estamos aquí, para denunciar lo que está sucediendo en Ecuador", sostiene Vargas.
Turuk, por su parte, señala que la situación es insostenible para los niños, que no tienen "acceso a la educación ni a una atención de salud". EFE