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Santo Domingo
Un trabajo de 15 horas

Que les den más tiempo para descansar, un sueldo acorde con las horas de trabajo, vacaciones y que la ciudadanía no los satanice son los pedidos que hacen algunos conductores profesionales en su día clásico.

Lunes 24 Junio 2019 | 11:00

 Enrique Guamán es chofer desde hace 25 años y debido a su trabajo ha tenido que sacrificar a su familia.  

“Salimos de la casa a la madrugada y llegamos de noche. A veces no dormimos siete u ocho días en la casa”, dice el hombre de 48 años. 
Él comparte el oficio con otros dos hermanos. Ellos laboran hasta 12 horas diarias y deben dormir en colchonetas en el pasillo de los buses que manejan o en los asientos.
Guamán no está afiliado y ha trabajado en varias cooperativas. Cree que la inestabilidad laboral incide en el desempeño tras el volante.
La mayoría de los conductores profesionales son empleados sin un contrato. El acuerdo es verbal y eso trunca beneficios laborales.
 
 “No se lo deseo a nadie”. Antes de ser chofer Cecilio Ocampo fue oficial de bus durante una década. Luego decidió dejar de andar colgado en la puerta y cobrando pasajes para dedicarse a la dura tarea de transportar personas entre provincias.
Ha laborado sólo en buses interprovinciales. Los micros de Rutas Carmenses y Transporte Fénix han contado con su aporte.
Ocampo dice que ser chofer es complicado, pero trabajar en un bus urbano es más estresante.
“En los interprovinciales trabajamos de 9 a 12 horas y a veces hasta 15 horas diarias. Ganamos poco para lo que se trabaja. Comemos en tarrina atrás del volante, a ninguno de mis hijos les deseo mi oficio porque esta vida es muy dura”, indica.
Él y sus colegas laboran de lunes a domingo y en los feriados tienen más responsabilidades. Cecilio señala que en un asueto trabajó 30 horas seguidas. “No ven que el exceso de trabajo, el cansancio y el estrés son las causas de los accidentes de tránsito”, explica.
Tanto Ocampo como sus compañeros aseguraron que las autoridades de transporte, entre ellas, la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) o el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), deberían exigir a las cooperativas de transporte y a las terminales terrestres que habiliten y dispongan de sitios para que los conductores descansen adecuadamente. “Deberíamos trabajar como lo hace un profesor, ocho horas diarias, dos días libres a la semana, pero no es así. Un profesor no tiene el peligro que nosotros cargamos, tenemos muchas vidas en nuestras manos”, comenta.
Cecilio gana 30 dólares diarios y está asegurado. Una suerte que no muchos de sus colegas tienen.