Actualizado hace: 2 horas 13 minutos
Un error del periodista
Por: Leonardo Cevallos

Viernes 31 Mayo 2019 | 11:00

 Siempre he pensado que para obtener una buena historia se debe lograr cierto grado de confianza entre el periodista y el entrevistado (no con el funcionario público, eso es otra cosa). Es decir, que llegue un instante en que no se entreviste, sino que se dialogue. Allí se revelan cosas increíbles. Y me refiero específicamente a las personas comunes, las que nos dan las mejores crónicas, perfiles o reportajes. El lado humano de nuestros textos. Pero ¿qué pasa cuando empezamos (los periodistas) a subir vídeos en redes sociales de esa gente equivocándose al momento de hablar? 

¿Qué pasa cuando hacemos que se burlen de nuestras fuentes?
Algo está mal en el oficio. Algo está mal con esto de las redes sociales y de querer ser el que más “likes” obtiene por un vídeo. Nuestras fuentes ya no querrán hablar por el temor a que los dejemos en ridículo. Ellos lo pensarán dos veces. Somos periodistas, dependemos de las historias, y la gente son las historias. No hay que reírse de ella.