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Santo Domingo
El Kasama, en peligro de extinción

Sobre el escritorio de la gobernadora tsáchila, Diana Aguavil, reposa un documento firmado por la dirección del Centro de Servicios Especializados del Patrimonio, Zonal 4, que le preocupa.

Lunes 15 Abril 2019 | 11:00

 En esas hojas ella lee: “la fiesta Kasama, como manifestación del patrimonio cultural inmaterial, se encuentra altamente influenciada por factores políticos y propagandísticos externos a la nacionalidad”.

Se trata de un informe del Instituto de Patrimonio Cultural que efectuó con base al Kasama del 2018, detallando algunas observaciones.
Señala que existen factores que están desarrollando un proceso de “contaminación” de la fiesta, basado en la imposición de elementos como la adopción de música y bailes de reguetón y salsa choke; el consumo de bebidas alcohólicas de elaboración industrial; además la caza de animales y uso de lanza de chonta “han sido sustituidas por actividades de carácter lúdico y competitivo”.
En las líneas recomienda la elaboración de un plan de salvaguardia.
Dicho informe fue entregado en febrero del presente año.
Diana Aguavil explicó que el año pasado llegaron observadores del Instituto de Patrimonio Cultual para analizar la fiesta del “nuevo amanecer”.  
Sostiene que en ese informe consta de que el Kasama está “en peligro de extinción, porque en la fiesta hubo una alteración a la esencia cultural”. 
Ella se refiere a la mezcla del festival cultural con el musical y debió invitarse a más artistas de etnias; el uso de pancartas comerciales y carpas; también se enfocaron en la gastronomía, al plato típico, que siempre ha sido de pescado y bala de verde, lo encontraron con arroz.
 
Criterios. Flavio Calazacón, miembro del Consejo de Ancianos de la nacionalidad, considera que no se están perdiendo las tradiciones, sino que el problema radica en que la celebración ha sido rotativa, de comuna en comuna, “eso no nos ha ayudado a crecer porque no todas las comunas tienen la infraestructura adecuada”, puntualizó.
Cree que las entidades de la provincia y el cantón deberían trabajar en fortalecer cada sector donde radican los tsáchilas. 
Sostiene que el 85 por ciento de los tsáchilas hablan el tsáfiqui.
Afirma que son vistos no como un ente folclórico, “si no nos ven con el peinado  (con achiote) dicen que no somos tsáchilas y eso no debería ser así”, expuso.
Añade que la medicina ancestral se conserva, pero en casos pierde credibilidad cuando se la emplea para un ingreso económico.
La concejal electa Susana Aguavil coincide de que el Kasama ha mezclado su esencia.
Dijo que una de las políticas que debe impulsarse es fortalecer los grupos culturales de la nacionalidad.
Cita como ejemplo una escuela de formación en El Poste, donde se imparte danza, música, lengua, leyendas y demás conocimientos.