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Actor
“Yo soy muy de pueblo”

Richard Barker tiene una misión en Santo Domingo: crear una clínica de recuperación para personas con adicciones.

Lunes 15 Abril 2019 | 11:00

 El presentador y actor guayaquileño aseguró que su proyecto social ya está en marcha, por ello ha decidido radicarse en esta ciudad.  

 
¿Por qué Santo Domingo?
Llegué a Santo Domingo por un compromiso político con el señor Geovanny Benítez. Durante sus propuestas de campaña como candidato a alcalde le dije: Te apoyo, siempre y cuando, en caso de llegar a la curul, me ayudes a cumplir un sueño: crear una clínica de recuperación. El candidato no quedó, pero mi trayectoria y mi nombre sí, entonces no puedo irme sin hacer lo que le prometí a esta tierra.
 
¿Y cómo avanza el proyecto?
Ya tenemos la fundación, ya está hecha y constituida. Tenemos cinco hectáreas para construirla. Será una clínica autosustentable, la cual tendrá un huerto, piscinas con camarón o tilapias y una chanchera. Además, los internos recibirán talleres de mecánica, carpintería, técnicas en computación y celulares. El fin es que ellos puedan entrar y salir a trabajar para así pagar su internamiento y que aprendan la responsabilidad. 
 
En el pasado también tuvo que lidiar con las adicciones...
Nací en un extracto de pobreza y mucha necesidad, luego pasé al alcoholismo y drogadicción desde los 15 años hasta los 20 y pico de edad, de aquello han pasado 23 años, pero ahora mi lema de vida es “El que no vive para servir, no sirve para vivir”.
 
¿Se viene decepcionado de Guayaquil?
No puedo decepcionarme de Guayaquil porque amo mi ciudad. Dios siempre tiene un propósito en la vida de cada uno de nosotros, el punto es entender eso y no preguntarnos por qué, sino para qué. ¿Para qué Dios me permite venir a una tierra que no es la mía? ¿Por qué no lo hice en Guayaquil? ¿Por qué no acepté la propuesta de dos canales nacionales y me vine a Santo Domingo?
La respuesta es porque quiero cumplir con esto y quiero que otra gente se contagie y hagamos cosas que sean autosustentables, que se produzcan y ayuden al prójimo.
 
Ya se venía escuchando que formaría parte de un canal de televisión local. ¿Qué propuestas hay?
He estado en conversación con dos canales de televisión (Majestad y Zaracay). La próxima semana se decidirá no en el sentido de cuál me conviene más, sino en cuál puedo aportar más para Santo Domingo. 
 
Hará alguna revista matinal, reality o farándula...
Tengo muchos programas para hacer, uno es culinario, otro de turismo, comunidad, pero los dos canales me quieren para una revista matinal. En mi cabeza no entra la farándula.
 
¿Desde cuándo lo veremos en la pantalla local?
Esperemos a principios del otro mes (mayo), porque hay que hacer algunos cambios. Todavía no hay algo concreto con los dos canales, estoy aún en conversaciones.
 
Algún otro proyecto para la provincia...
Otro de mis objetivos es abrir un nicho y crear una escuela de arte. Hay muchos proyectos a futuro, no solamente televisivos, sino sociales. Estoy presto a trabajar con el nuevo alcalde, si él lo requiere, estoy dispuesto a aportar.
 
¿Se siente un divo?
La gente me trata normal, yo soy muy de pueblo, no soy divo, si fuese divo ni siquiera me bajara del carro o caminara abiertamente por la calle. Soy una persona auténtica, me identifico con todas las clases, puedo sentarme a comer con el príncipe Carlos o irme a comer un ceviche en tarrina, me da igual.
 
Ahora que está acá, ¿cómo compartirá el tiempo con sus hijos? 
Estoy a tres horas de Guayaquil, pero de seguro cada fin de semana nos veremos. Soy un papá a tiempo completo, pero lo más duro será separarme de ellos. Mi hijo el mayor se irá en agosto a Alemania a estudiar Medicina y el próximo año en febrero se va mi otro hijo (dice entre lágrimas). Destetarme de mis hijos será la cosa más dura. 
 
Su relación con la madre de sus hijos (Maribel Solines) pasó de ser conflictiva a llevarse bien, ¿cuándo cambió todo? 
Empezó a mejorar cuando me divorcié de mi ex (Marcela Fabara). Con Maribel tenemos una excelente relación hoy en día, salimos, comemos, estamos con nuestros hijos, es muy buena, me gusta mucho porque es una excelente madre.
 
¿Qué le gusta de Santo Domingo? 
Primero que el índice de inseguridad no es tan alto como el de Guayaquil. Segundo lo afable y amable que es la gente. En cuanto a la gastronomía me gusta todo. Me llamó la atención un día que me fui a comer un encebollado en tarrina y yo me preguntaba el porqué no servían en platos y para colmo te ponen la yapa (risas). También me gustó ‘la calle del colesterol’ (avenida Venezuela), porque hay mil colesterol.