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Las obras que están pendientes

Diez años después de la colocación de la primera piedra del proyecto hidroeléctrico Toachi Pilatón los moradores de la parroquia Alluriquín siguen a la espera de las obras de mitigación ofrecidas por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec).

Jueves 11 Octubre 2018 | 11:00

 La construcción de un nuevo cementerio, la regeneración urbana del barrio La Libertad, un sistema de agua y riego para el recinto La Chimborazo, entre otros, forman parte de la lista de ofrecimientos que hiciera la entidad que administra el proyecto, según Willans Arteaga, presidente de la junta parroquial de Alluriquín.

El dirigente indicó que han hecho gestiones para tener a favor un sistema de remediación y compensación de servicios básicos.
Al inicio el planteamiento era que el 5 por ciento del costo de la hidroeléctrica (508 millones de dólares como valor inicial) fuera invertido en obras de compensación. Se esperaba que se destinen al menos 25 millones de dólares.
La empresa estatal cumplió con la construcción del sistema de agua potable para el centro poblado de la parroquia. La obra tuvo un costo que superó el millón de dólares. 
Según el dirigente, los trabajos fueron recibidos por el municipio. “La planta funcionó un par de días, pero la junta de agua no tuvo la capacidad administrativa ni legal ni financiera para sostenerla”, señaló.
Pedro Arteta, habitante de Alluriquín, dice que antes de que la obra entregada por Celec empezara a funcionar, los moradores recibían agua por periodos cortos, era entubada y los vecinos tenían que guardarla en tanques y baldes.
El 26 de abril del 2016 la planta de captación y el 40 por ciento del sistema de distribución fue dañado por el desbordamiento del río Damas.
Aquello provocó que la ciudadanía recibiera el líquido solo por horas.     
Edilberto Nogales asegura que para cocinar deben comprar botellones debido a que el agua que sale de la llave “solo sirve para lavar la ropa”.
Actualmente el municipio está repotenciando el sistema para que nuevamente entre en funcionamiento.
El cabildo ha hecho una inversión de 338 mil dólares.
La obra se construye a orillas del río Damas, a unos cuatro kilómetros del centro poblado y cerca de la planta que fue destruida por el aluvión.
Los trabajos tienen un avance del ocho por ciento.
Se prevé que la parroquia vuelva a tener agua en el 2019, indicó Arteaga.
 
Lo que no se ha cumplido. Un pedido del gobierno parroquial, como parte de las obras de mitigación, es la regeneración urbana del barrio La Libertad.
Este es uno de los puntos afectados directamente por el proyecto debido a que colinda con los campamentos donde van a estar las máquinas de generación de energía eléctrica del Toachi Pilatón. 
Los vecinos han solicitado que se reconstruya un espacio deportivo, obras hidrosanitarias, aceras, bordillos y adoquinado. 
Los estudios para la realización de la obra, a cargo de Celec, están listos. Pero no hay fecha para que los trabajos inicien.

No hay espacio. Otro pedido hecho es que se construya un nuevo cementerio en otro sector de la parroquia Alluriquín. 
Desde el 2010 el camposanto fue inhabilitado por estar colapsado. Solo quienes tienen comprado un espacio pueden enterrar a sus deudos. El resto debe buscar un cementerio cercano para hacerlo. 
En el 2011 la junta parroquial recibió las escrituras del terreno por parte de la curia metropolitana e hizo estudios para una eventual remodelación que incluía la terminación del cerramiento, construcción de bóvedas y demás.
Arteaga asegura que la entidad que representa legalizó el predio y se planteó a Celec una permuta (dar este espacio a cambio de otro), “sin embargo cuando se cumplió con la escrituración Celec dijo que no necesitaba el terreno, pero era más bien por no hacer la obra, podemos decir que Celec incumplió el acuerdo. No han querido cumplir con esto”, denuncia Arteaga.
El camposanto se ubica junto al ingreso al cuarto de máquinas de la hidroeléctrica, en la ribera del río Toachi.
La gobernadora Mary Verduga sostiene que es el gobierno parroquial quien no quiere dar paso a la obra.  
“El cementerio se iba a hacer en otra parte, pero el problema es que la junta no nos da el terreno”, declaró.
La primera autoridad de la provincia manifiesta que tras el terremoto del 16 de abril, Celec levantó el cerramiento del camposanto, cumpliendo con una parte del ofrecimiento.
Verduga dice que se ha pedido que cuando concluyan las labores en la hidroeléctrica las empresas que trabajaron dejen en calidad de donación “algún tipo de maquinaria” que sirva para atender a la parroquia “dulce”.
 
Sin respuesta. Este medio se comunicó con Celec y entregó un documento para solicitar una entrevista. 
El oficio fue entregado el 4 de octubre en las oficinas de la entidad estatal, ubicadas en el kilómetro 70 de la vía Alóag-Santo Domingo, y fue sumillado. Hasta el momento no hemos recibido respuestas. 
En la página web de la Celec se informa que uno de los avances alcanzados es la elaboración de estudios y diseños definitivos del sistema de agua potable y saneamiento de las comunidades del área de influencia directa del proyecto hidroeléctrico Toachi Pilatón.
Mientras que la construcción del sistema de captación La Merced, que suministra agua a las comunidades de Pampas Argentinas, Mirabad y La Palma están en ejecución.
Arteaga señala que uno de los logros fue que Celec dio en comodato un inmueble en donde actualmente funciona la subestación del Cuerpo de Bomberos, “una demanda que se dio en el camino”, calificó. 
Arteaga también reclama la construcción de un sistema de riego y la dotación de agua para unas 150 familias que habitan en los barrios La Esperanza, San Pedro y San Juan, pertenecientes al recinto La Chimborazo, afectado por una sequía que, según los moradores, ha sido producida por la construcción de túneles del proyecto hidroeléctrico. 
Ayer un grupo de al menos 50 personas que vive en la zona afectada protagonizó una protesta. Ellos se apostaron en las afueras del campamento de Celec para exigir que se cumpla con los compromisos.
Luis Anilema, presidente de La Chimborazo, señaló que lo que lograron fue que un delegado de la entidad les otorgue una cita que se dará en 15 días y en la que plantearán que la Celec cumpla con todos sus ofrecimientos.
En La Chimborazo, una zona que subsiste de la agricultura y la ganadería, siete ríos se secaron.
Quienes viven en el sector no tienen agua debido a la sequía. Zoila Yánez dice que un tanquero de Celec llega dos veces a la semana con líquido, pero asegura que esa cantidad “es insuficiente para cubrir las necesidades de los pobladores”.